Ajusta Obama su gabinete tras escándalo de pensiones

viernes, 30 de mayo de 2014
WASHINGTON (apro).- En respuesta directa a un alud de críticas por parte de la sociedad y legisladores federales sobre la ausencia de atención médica para veteranos de guerra, el presidente Barack Obama aceptó la renuncia del general Eric Shinseki como secretario de Asuntos de los Veteranos y de paso anunció que Jay Carney, su vocero, será remplazado por Josh Earnest. “El (Shinseki) ha trabajado duro para investigar e identificar los problemas respecto del asunto de la desatención médica de los veteranos”, declaró Obama en la sala de prensa de la Casa Blanca. Y luego anunció la salida del secretario de Asuntos de los Veteranos. “El Departamento de los Veteranos necesita un nuevo liderazgo para afrontar el problema, y Shinseki no quiere convertirse en una distracción de la investigación”, dijo Obama. Pese a que ya estaban contados los días del general Shinseki, tomando en cuenta que casi todo el mundo en Estados Unidos exigía su renuncia, Obama afirmó que, con mucho desconsuelo, aceptó la salida del general retirado. La falta de atención, mal manejo y acciones incongruentes para con los veteranos de guerra en la red de asistencia médica especial, escándalo que se desató en noviembre pasado en la ciudad de Phoenix, Arizona, se habían convertido en un punto político débil de la Casa Blanca. Los republicanos en el Congreso y las diferentes asociaciones defensoras de los derechos de los veteranos de las guerras desde hace varios días habían estado pidiendo la “cabeza” del general Shinseki. De lo poco que se ha demostrado en el deficiente servicio a los veteranos de guerra es que funcionarios de alto nivel en el Departamento de los Veteranos manipularon las listas de espera para encubrir los larguísimos tiempos en definir citas médicas de los exsoldados estadunidenses. Y el problema es que los afectados se cuentan en miles. Un par de horas antes de que Obama anunciara la salida de Shinseki, el general retirado había ofrecido una disculpa pública por el escándalo, y prometió llegar al fondo del asunto y fincar responsabilidades a los involucrados al nivel que fuera. Por otro lado, y aprovechando el hecho de tener al frente a la prensa, Obama también anunció que Carney dejaría de ser el vocero de la Casa Blanca y su lugar lo tomaría el segundo portavoz, Josh Earnest. El vocero saliente, el segundo en lo que va del doble mandato de Obama, dijo que aún no sabe qué hacer ahora que deje la Casa Blanca. Es ya casi una tradición en la Casa Blanca que después de dos o tres años de estar al frente en el podio de comunicaciones, el vocero en turno renuncie para darle frescura a la cara que ofrece a la prensa la Presidencia de Estados Unidos. Sobre el nuevo vocero, Obama simplemente dijo que Josh Earnest “es congruente y tiene un gran temperamento”.

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