Juan Carlos I no asistirá a la coronación de su hijo Felipe VI

miércoles, 18 de junio de 2014
MADRID (apro).- El rey Juan Carlos I firmó esta tarde (11:15 hora de México) la última ley de su reinado, la de su propia abdicación, que entrará en vigor al momento de su publicación, a las 0:00 horas de este jueves, momento en el que el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, se convertirá automáticamente en el rey Felipe VI. El acto solemne tuvo lugar en el Palacio Real, en la Plaza de Oriente, ante la familia real (incluidos los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia), autoridades de los tres poderes, presidentes de las comunidades autónomas, los expresidentes Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, así como dirigentes sindicales y empresariales. Pero el rey Juan Carlos se convirtió en una figura más que polémica, incluso durante su despedida, luego de que en España se abrió un debate porque el monarca estará ausente en el acto formal de proclamación de su hijo Felipe, este jueves a las 9:30 horas, en la sede del Congreso de los Diputados. Será el acto constitucional en el que Felipe VI sea proclamado rey, sin embargo, Juan Carlos I no asistirá. Desde la Casa Real se informó hace unos días que es para “no quitarle protagonismo”. Además de Juan Carlos I, también estará ausente la infanta Cristina, quien fue separada de toda actividad oficial de la familia Real desde que fue imputada por su presunta participación en el llamado Caso Nóos, por el cual su esposo Iñaki Urdangarín está acusado de diversos delitos relacionados con la defraudación fiscal. De acuerdo con información publicada hoy por medios españoles, el juez José Castro podría imputar nuevamente a Cristina, debido a que ya está prácticamente terminado el auto del caso Nóos y se pasará a procedimiento abreviado, con lo que varios implicados serán acusados. Las fuentes señalan que a la infanta Cristina, hermana del próximo rey Felipe VI, se le podría acusar por un delito de fraude fiscal en 2008 y por blanqueo de capitales. Asimismo, se le consideraría “cooperadora necesaria” de delitos fiscales perpetrados por su marido en dos ejercicios. De confirmarse esto –según los medios–, la hija de Juan Carlos y Sofía se enfrentaría a una petición de penas de entre ocho y diez años de cárcel. Otro elemento que sobresale en el debate que vive España sobre el rey Juan Carlos I es que personajes del ámbito político, empresarial y mediático han ensalzado sus logros en los 39 años de su reinado, desde el 2 de junio pasado que anunció su intención de abdicar. Sin embargo el gobierno se ha apresurado a tramitar “el aforamiento total y urgente” del rey Juan Carlos, como lo definió el sitio web del diario El País. La razón es que Juan Carlos perderá la inviolabilidad de la que lo dota la Constitución como monarca, pero sobre todo como jefe de Estado. Hoy se publica en los principales medios que la fórmula prevista será una enmienda a un proyecto de ley (por la que será aforado), misma que será tramitada este viernes para dejarlo desprotegido el menor tiempo posible. La principal amenaza, desde el punto de vista de las autoridades civiles, es que se pueda iniciar alguna acción penal contra el monarca saliente, derivado de sus actuaciones como rey o posteriores –cosa que desechan algunos especialistas, porque todas sus acciones son inviolables– y promovidas por asociaciones republicanas. De acuerdo con el diario digital El Confidencial, el catalán Albert Solá Jiménez, quien reclama desde hace años ser hijo ilegítimo del rey Juan Carlos, aprovechará la abdicación para ampliar su demanda de filiación de forma inmediata. Recuerda que hasta hoy todos los intentos de este catalán por esclarecer su filiación se ha dado siempre de bruces con el muro de la inviolabilidad del rey, condición que Juan Carlos perderá a partir de la medianoche.

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