Gran Bretaña: Los yihadistas de Cardiff

viernes, 27 de junio de 2014
LONDRES (apro).- “Miren a su alrededor, siéntense cómodamente y pregúntense a ustedes mismos: ¿Es así como quiero morir?", afirma con perfecto acento inglés el “hermano británico” Nasser Muthana, de 20 años. “Definitivamente, si se sacrifican por Alá, Alá les dará 700 veces más de lo que tienen”, agrega. Muthana, un estudiante de Medicina nacido en Cardiff (Gales), decidió trasladarse a Siria e Irak para combatir junto a las filas del grupo Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS, por sus siglas en inglés). El joven aparece en un vídeo de 13 minutos titulado No hay vida sin la Yihad, en el que pide a otros musulmanes de Occidente que vayan a luchar a suelo iraquí y sirio contra los “enemigos”. En esa grabación también aparecen otros dos británicos, Muthamabu Bara al Hindi, quien habla ante la cámara con gafas de sol y turbante blanco; y Abu Dujana al Hindi, quien aparece con una kufiyya en la cabeza y un fusil bajo el brazo. Ambos también son oriundos de Cardiff. “Este es un mensaje para los hermanos que se han quedado atrás”, agrega Muthana enérgico. “Tienen que preguntarse qué les impide venir ¿Qué les impide unirse a los mujaidines y a aquellos que derraman su sangre? ¿Qué les impide hacerse mártires y alcanzar el placer de nuestro Señor?", dice el británico en la grabación. “Miren a su alrededor y pregúntense: ¿Es esta la vida que he elegido? ¿Pueden seguir sentados tranquilamente, durmiendo y comprando, mientras sus hermanos están en primera línea de fuego, haciendo frente a las balas y a las bombas?”, insiste Muthana. En el video grabado en un terreno desértico, los jóvenes yihadistas instan a los musulmanes británicos a dejar atrás sus "buenos empleos" y sus "grandes autos" y les recuerdan que cuando la muerte los alcance y acaben en la tumba, "la riqueza no contará". De acuerdo con la grabación casera, "la Yihad es la cura contra la depresión". "Sientan el honor que sentimos nosotros. Sientan nuestra felicidad", agrega uno de ellos. El semillero El video en el que los tres jóvenes musulmanes británicos llaman a filas a sus compañeros "yihadistas" causó conmoción en el Reino Unido. Se difundió en el contexto de una ofensiva del gobierno de coalición de David Cameron para evitar la fuga de jóvenes radicales hacia Siria e Irak, cada vez más afectadas por la violencia sectaria. Lo cierto es que todo apunta ahora a Cardiff, donde según los expertos y analistas de seguridad se habría convertido en “semillero” de jóvenes musulmanes radicalizados que han perdido su “identidad británica”. Además de Nasser Muthana, también viajó a Irak su hermano menor de 17 años, Aseel, y el galés Reyaad Khan, de 20. En 2012, los hermanos de Cardiff Gurukanth Desai y Abdul Miah fueron condenados a prisión junto a Omar Latif, también de la capital galesa, por planear un atentado terrorista en Gran Bretaña al estilo del perpetrado en Mumbai en 2008, en el que 173 personas murieron, incluyendo seis extranjeros, y 327 resultaron heridas. El trío había planeado una serie de ataques con explosivos durante el periodo de Navidad, con blancos que incluían la Bolsa de Valores de Londres, el Big Ben y la Abadía de Westminster. Aunque el grupo incluía a musulmanes de muchas partes del Reino Unido, la mayoría provenían de Cardiff. Los integrantes de la banda solían encontrarse en el Parque Roath de la capital galesa para planear la matanza masiva de personas, sin darse cuenta que los servicios secretos británicos los espiaban. En una de esas reuniones, ocurrida el 7 de noviembre de 2010, un policía encubierto logró grabar a uno de los miembros que decía: “Si no los atacamos a ellos, ellos nos atacarán a nosotros. Saben que tenemos que atacar lugares que sean recordados en todo el mundo”. Una de las mujeres del grupo, Ruksana Begum, de 22 años y estudiante de contabilidad en la Universidad de Cardiff, también fue condenada a prisión por estar en posesión de dos revistas Inspire vinculadas con Al-Qaeda, y que incluían artículos como “Atacar a las poblaciones de países que están en guerra contra los musulmanes”. De Cardiff también es el estudiante musulmán Khuram Iqbal, de 21 años, quien compareció ante la Corte tras publicar este año una serie de links a videos extremistas en sus páginas de Facebook y Twitter, haciéndose llamar el “Padre del Terrorismo”. Para Ahmed Muthana, padre de los hermanos Nasser y Aseel, religiosos extremistas están repartiendo volantes propagandísticos en la comunidad musulmana de Cardiff, incitando a jóvenes a combatir en Siria e Irak. Ahmed, quien sufrió un ataque cardiaco tras enterarse de la fuga de sus hijos, dijo además que las sesiones de reclutamiento nunca se realizan en el mismo lugar “para evitar la infiltración de la policía antiterrorista”. Una de esas reuniones se habría realizado en el Centro de Recreación Channel View, en el barrio Grangetown de Cardiff, que cuenta con una gran población musulmana, en su mayoría procedente de Pakistán, Bangladesh y el norte de África. “Estoy seguro que mis dos hijos fueron a unas de esas reuniones y ahora se han vuelto parte de ISIS en Siria”, declaró Ahmed al periódico Daily Mail, en una entrevista reproducida el pasado 24 de junio. “Nunca mantienen las reuniones en el mismo lugar, saben lo que están haciendo”, agregó. Radicalización El doctor Suraj Lakhani, experto en temas de radicalización de la Universidad de Cardiff, consideró que cada vez más jóvenes musulmanes están siendo radicalizados en la capital galesa “en encuentros cara a cara”. “La policía, el gobierno y los servicios de Inteligencia han estado preocupados por esta situación en Cardiff desde hace un tiempo. También los vecinos de la comunidad en la capital galesa han expresado temores por la creciente radicalización de jóvenes”, subrayó. Charlie Cooper, investigador de la Quilliam Foundation y especialista en el radicalismo islámico, sostiene por su parte que el video emitido recientemente “es un salto notorio en la propaganda usada hasta ahora para reclutar jóvenes yihadistas”. "ISIS sabe perfectamente el efecto que esto puede tener en los países occidentales. Si eres un joven musulmán y te sientes ligeramente perdido en el mundo, es fácil dejarte seducir por una llamada como esta", consideró. El pasado 23 de junio el parlamentario por la circunscripción inglesa de Birmingham, Khalid Mahmood, estimó que al menos mil 500 yihadistas británicos habrían sido reclutados por milicias extremistas en Irak y Siria. El legislador cree que la radicalización de jóvenes musulmanes británicos "es un problema creciente" en los últimos años, y podría ser "mucho peor" que lo calculado. "Imagino que mil 500 sería como mínimo. Si analizamos en todo el país, hubo un gran número de jóvenes musulmanes que han viajado (para combatir) a Siria e Irak", agregó. Para Mahmood, el gobierno británico debería poner mucha atención en aquellos yihadistas que regresan a Gran Bretaña. "Algunos fueron por nueve meses, por un año, hay que averiguar qué aprendieron y frenarlos cuando intenten regresar al país", advirtió El exjefe de los servicios secretos de Gran Bretaña (MI6), Richard Barrett, se sumó al debate. Consideró que es imposible rastrear a todos los yihadistas británicos que regresan a Gran Bretaña tras haber combatido en Siria o Irak, y agregó que representan una peligrosa amenaza para la seguridad del país. Barrett consideró que está "fuera de cuestión" para los servicios secretos seguir a todos los británicos que combaten en Siria o Irak tras el regreso a su país. Dijo que la radicalización de jóvenes británicos "es confusa", aunque admitió que podría deberse a una falta de sentido de identidad en el Reino Unido. Sin embargo, aclaró que "no existe una línea simple de progresión entre ser un yihadista en Siria y convertirse en un terrorista que quiera atacar Gran Bretaña". "El problema es que es imposible saber cuáles de ellos regresan queriendo volver a sus vidas normales y cuáles fueron radicalizados completamente", continuó. La policía exhortó recientemente a todos los británicos musulmanes a no involucrarse en los conflictos de Siria e Irak. La vicecomisionada para Scotland Yard, Cressida Dick, declaró a la BBC que esos jóvenes radicalizados representan una amenaza terrorista "a largo plazo" para el Reino Unido, al advertir que podrían lanzar atentados en el país tras su regreso de Siria. Dick advirtió que Gran Bretaña "enfrentará las consecuencias" por el conflicto de Siria en los años venideros. Justamente el mes pasado, Mashudur Choudhury, un británico de 31 años, se convirtió en la primera persona en el Reino Unido en ser procesada por delitos de terrorismo en conexión con el conflicto en Siria. Choudhury había viajado a Siria para participar de un campo de entrenamiento terrorista. En todo caso, Cardiff parece haber quedado en el centro de las miradas de los servicios secretos, de la Policía y del gobierno, quienes intentarán a toda costa evitar una mayor radicalización y fuga de jóvenes musulmanes, en el marco de una creciente islamofobia en Gran Bretaña y preocupaciones por parte de la población mundial por la violencia sectaria sin fin en Siria e Irak.

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