Demanda ONU investigación "independiente e internacional" sobre derrumbe de avión

viernes, 18 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Mientras que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) llamó a realizar una investigación “independiente e internacional” sobre el avión de la línea Malaysia Airlines MH17 derribado ayer, una delegación de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) fue retenida por hombres armados y “visiblemente ebrios” en el lugar donde cayó la aeronave. Uno de los hombres disparó al aire para alejar a los civiles, afirmó un miembro de la delegación. Y aunque ésta se quedó 75 minutos en el lugar, no pudo revisar los restos del aeroplano. En el transcurso del día, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, culpó a los separatistas pro-rusos de haber disparado el misil que derribó al avión de línea. Minutos después del derribo de la nave, separatistas se felicitaron en redes sociales de haber abatido un avión militar ucraniano. Sin embargo, estas publicaciones desaparecieron de Internet, reveló la AFP. También se eliminaron fotos de la captura de un campamento militar ucraniano por las fuerzas separatistas el pasado mes de junio, mismas que demostraban que los rebeldes confiscaron misiles Buk, cuyo alcance es de 18 mil metros. La primera reacción de los rebeldes al ser acusados de haber disparado al avión, fue aseverar que no tenían las armas para alcanzar un objetivo a 10 mil metros, altitud a la que volaba el Boeing 777. Si la hipótesis del error de los rebeldes, en el sentido de que confundieron el vuelo comercial con un avión militar ucraniano, se revela cierta, el porvenir de las “cajas negras” resultaría incierto, ya que los separatistas --los únicos en tener acceso permanente a los restos del avión--, podrían querer desaparecerlos. Las cajas negras registran las informaciones de vuelo y están concebidas para quedar intactas aún durante un accidente. Según el periódico británico The Guardian, un mando militar separatista explicó que tenían las cajas negras pero no sabían qué hacer con ellas. Otro líder rebelde, Aleksandr Borodaí, desmintió la versión. “Las pruebas deben quedarse sin tocar”, advirtió hoy la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Samantha Power. Y añadió: “Rusia debe ayudar a hacer que esto se produzca”.

Comentarios