Migración de menores, secuela de la narcoviolencia: The Washington Post

martes, 22 de julio de 2014 · 14:10
MÉXICO, D.F., (apro).- La guerra que el gobierno de Estados Unidos emprendió contra las drogas en años pasados y que se extendió hasta México incentivó de alguna manera la migración infantil, afirma el diario The Washington Post. En un artículo publicado en su edición de este martes, el rotativo puntualiza que la crisis humanitaria por el flujo de menores migrantes no acompañados que han atravesado Centroamérica y México para llegar a Estados Unidos es la “última consecuencia desastrosa en los derechos humanos atribuida a la guerra de Norteamérica contra las drogas”. Añade: “Durante décadas, la cruzada de Washington contra las drogas ilícitas ha destruido vidas, desestabilizado la sociedad civil, y en general causado estragos en México y los países de Centro y Sudamérica”. Además, destaca que la violencia generada por el crimen organizado en México aumentó en 2006 por la estrategia que impulsó el expresidente Felipe Calderón bajo presión de EU. Y menciona la serie de muertes, decapitaciones, caos y corrupción por las que atraviesa el país a raíz de la guerra contra el crimen organizado. “Encargados de derribar a los cárteles a menudo se enfrentan a un ultimátum de los criminales: ¿Plata o plomo? En otras palabras, aceptar un soborno o el riesgo de ser asesinados”, apunta sobre la corrupción de funcionarios y autoridades policiales de distintos estados de la República. E indica que el problema aumentó cuando los cárteles mexicanos se extendieron a Guatemala, Honduras y El Salvador. “Un funcionario de alto nivel de Guatemala dijo recientemente que Los Zetas (tal vez el más violento de todos los cárteles) habían ganado el control de casi la mitad del territorio de Guatemala”, ejemplifica The Washington Post. Asimismo, resalta que no es casualidad que la mayoría de los menores no acompañados que intentan llegar a Estados Unidos provengan de Honduras, país donde la corrupción y violencia originada por los cárteles “ha afectado duramente”. De hecho, precisa, la ciudad de San Pedro Sula es “la capital mundial del asesinato con una tasa de homicidios de 187 por cada 100 mil habitantes”. “Contrariamente a las afirmaciones llenas de seguridad de Estados Unidos, no existe evidencia alguna de que los cárteles son más débiles de lo que eran hace una década”, subraya el rotativo.