Detienen a talibanes agresores de Malala

viernes, 12 de septiembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- A casi dos años del ataque contra Malala Yusufzai –la joven paquistaní de 16 años que sobrevivió a un disparo en la cabeza en un atentado talibán por su defensa de la educación femenina— el ejército de Pakistán anunció el arresto de los 10 insurgentes implicados en el ataque. Asim Bajwa, portavoz del ejército paquistaní, refirió en rueda de prensa en Islamabad que los arrestados pertenecen al grupo islamista Shura, vinculado al principal grupo talibán de Pakistán, el Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP). El vocero militar relató que el primero en ser capturado fue Israr ur Rehman, uno de los dos que atacaron el autobús escolar en el que viajaba Malala y otras niñas más el 9 de octubre de 2012. La información que proporcionó Rehman permitió al Ejército seguir la pista a los demás miembros del grupo, quienes serán llevados ante un tribunal antiterrorista, dijo Bajwa. Dos de ellos fueron quienes abordaron el vehículo en el que viajaba Malala con otras 15 niñas y, tras identificarla, dispararon contra ella hiriéndola en la cabeza y el cuello. En el ataque también resultaron heridas sus compañeras Kianat y Shazia. El ataque se produjo en el distrito de Swat, provincia de Khyber Pakhtunkhwa (KPK), en el noroeste de Pakistán, donde los atacantes de Malala también participaron en asesinatos contra profesores y personal escolar. Luego huyeron a Afganistán, fronterizo con la región de KPK donde Shura sembró el terror en 2012. De acuerdo con el Ejército paquistaní el grupo actuó bajo las órdenes del mulá Fazlulá, quien en noviembre de 2013 se convirtió en el líder del TTP. Tras el ataque, Malala fue trasladada de urgencia a un hospital de Rawalpindi, cerca de la capital del país y aún inconsciente fue llevada al Reino Unido, porque se temía por la seguridad de la menor. El 15 de octubre de 2012 fue trasladada al Hospital Reina Isabel de Birmingham, Reino Unido, para seguir con su recuperación. En enero de 2013, luego de implantarle una placa de titanio y un dispositivo auditivo, Malala regresó a clases en una escuela secundaria en Inglaterra. Desde pequeña la joven paquistaní ha sido una fervorosa militante por la educación de las niñas. A los 11 años ya escribía en un blog, utilizando un seudónimo, debido al miedo que reinaba en su comunidad y la imposibilidad de asistir a clases en esa región controlada por los islamistas talibanes entre 2007 y 2009. Aún hoy son visibles las secuelas que le dejó el ataque de los talibanes pues tiene parte del rostro paralizado pero no ha cejado en su lucha por lograr que las niñas tengan acceso a la educación. Esa lucha la ha convertido en los dos últimos años en un icono y la ha llevado a tener intervenciones en Naciones Unidas y obtener, a su corta edad, la candidatura al Nobel de la Paz. Además en 2013 la revista Time la eligió como una de las personalidades más influyentes del mundo y en el mismo año El Parlamento Europeo le otorgó el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia por su lucha por el derecho de los niños a recibir educación.

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