Ucrania: crímenes de guerra

viernes, 12 de septiembre de 2014
LONDRES, (apro).- El pasado 13 de julio, un grupo de combatientes separatistas secuestró en la localidad de Slovyansk, en el este de Ucrania, a un clérigo local, a dos de sus hijos y a dos feligreses, por quienes pidieron un rescate de 50 mil dólares. Cuando la comunidad local consiguió reunir la suma exigida para el rescate, los captores habían matado a todos los hombres. Decenas de familias de las localidades de Alechevsk, Donetsk, Kramatorsk, Krasny Luch, Lisichansk, Lugansk, Rubeznoe, Pervomaisk y Slovyansk describieron cómo las fuerzas gubernamentales ucranianas sometieron a sus barriadas a intensos bombardeos, muchos de ellos de forma indiscriminada; pero al mismo tiempo denunciaron que combatientes separatistas secuestraron, torturaron y mataron a vecinos suyos. En una investigación publicada el pasado 7 de septiembre en Londres, titulada Ucrania: se acumulan las pruebas de crímenes de guerra y de la participación rusa, la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) denunció que tanto las milicias ucranianas como las fuerzas separatistas “son responsables de crímenes de guerra”. En su informe, la organización británica, que dio a conocer además imágenes de satélite que revelan una acumulación de artillería y blindados rusos en el este de Ucrania, acusó a Rusia de promover los crímenes cometidos por los separatistas. El documento destaca además que las negociaciones sobre alto al fuego anunciado el viernes 5 siguen marcadas por la incertidumbre y con una situación sobre el terreno que se mantiene peligrosa y volátil. “Todas las partes implicadas en este conflicto están actuando con total desprecio hacia la vida de la población civil y están incumpliendo flagrantemente sus obligaciones internacionales", indica la investigación de la ONG. "Las pruebas que tenemos a nuestra disposición demuestran que Rusia está promoviendo el conflicto, mediante la injerencia directa y el respaldo a los separatistas en el este de Ucrania. Rusia debe acabar con el flujo continuado de armamento y otros suministros a una fuerza insurgente enormemente implicada en la comisión de violaciones graves de los derechos humanos", agrega. “Conflicto armado internacional” Un equipo de investigadores y expertos de Amnistía que viajó al este de Ucrania documentó bombardeos, secuestros, torturas y homicidios indiscriminados en distintas localidades de esa región. El Kremlin ha negado repetidamente cualquier implicación en los combates en Ucrania. Sin embargo, el reporte señala que las imágenes de satélite disponibles y los testimonios recopilados por AI “aportan pruebas contundentes de que la magnitud de los combates ha alcanzado ya una dimensión de conflicto armado internacional”. Las imágenes de satélite, captadas entre el 13 y el 29 de agosto, muestran la ubicación de nuevas posiciones de artillería dentro de territorio ucraniano, entre ellas lo que parecen ser unidades Howitzer D-30 para el lanzamiento de obuses de 122-mm, en posición de fuego hacia el oeste. Dos de esas ubicaciones cuentan con vehículo de apoyo y lo que parecen ser búnkeres. En imágenes tomadas el 29 de agosto se constata la presencia de seis vehículos anfibios blindados, aparentemente del tipo BRDM-2. También se registró otra ubicación de artillería similar en unos terrenos al nordeste de las anteriores, también en territorio ucraniano. Otras imágenes, tomadas el 26 de agosto, muestran unidades autopropulsadas de artillería relativamente avanzadas (probablemente del tipo 2S19 Msta-S, para obuses de 152-mm), en posición de fuego hacia emplazamientos militares ucranianos. Entre el 26 y el 29 de agosto, Amnistía constató en las fotos que la artillería se había desplazado hacia posiciones de fuego orientadas al oeste, dentro de Ucrania. Las imágenes del 29 de agosto mostraron por otra parte lo que parecen ser numerosos vehículos militares en la zona próxima al límite arbóreo y en terrenos vecinos. "Estas imágenes de satélite, unidas a la información obtenida de soldados rusos capturados en territorio ucraniano, además del avistamiento de tropas y vehículos militares rusos desplazándose por la frontera, no dejan dudan de que se trata ya de un conflicto armado internacional", subraya el informe. Los investigadores de Amnistía entrevistaron a decenas de personas que huían de los combates en las proximidades de los poblados de Alechevsk, Donetsk, Kramatorsk, Krasny Luch, Lisichansk, Lugansk, Rubeznoe, Pervomaisk y Slovyansk. Igualmente entrevistaron a miembros de población ucraniana refugiada en la región rusa de Rostov. El “batallón Aidar” La ONG incluyó en su investigación informes fidedignos que recibió sobre secuestros y apaleamientos perpetrados por batallones de voluntarios que actúan junto con las fuerzas armadas regulares ucranianas. Por ejemplo, señala que el 23 de agosto varias decenas de hombres armados llegaron, en vehículos en los que ondeaban banderas de Ucrania, a la localidad de Oleksandrivka, en la región de Luhansk, y secuestraron a un guardia de seguridad. Al menos uno de los vehículos llevaba un cartel de identificación de "Batallón Aidar", milicia que opera en la región septentrional de Luhansk. Los testigos aseguraron que los captores acusaron al guardia de colaborar con los separatistas, le propinaron golpes salvajes con las culatas de sus armas y lo encerraron incomunicado hasta el 27 de agosto, cuando se informó a su familia que lo habían trasladado a otra localidad y recluido en dependencias locales de los servicios estatales de seguridad de Ucrania. "Aidar" es uno de los llamados batallones de voluntarios que, en número cercano al medio centenar, han surgido tras el conflicto armado. Ese batallón está vagamente integrado en las estructuras de las fuerzas de seguridad de Ucrania que intentan recuperar el control de las zonas tomadas por los separatistas. Amnistía documentó una oleada creciente de abusos --secuestros, detenciones ilegales, malos tratos, atracos, extorsiones y posibles ejecuciones-- cometidos por el batallón "Aidar", algunos de los cuales equivalen a crímenes de guerra. Por ello pidió a las autoridades de Ucrania que integren a todos los batallones de voluntarios, incluido el "Aidar", en una cadena de mando y control eficaz, investiguen sin demora todas las denuncias de abusos y exijan cuentas a los responsables. Además, reclamó que Kiev ponga a disposición judicial a las personas responsables de crímenes de guerra. El informe subraya que las autoridades civiles y militares pueden ser procesadas conforme al principio de responsabilidad de mando en el caso de crímenes de guerra de los que tuvieran o hubieran debido tener conocimiento, y que no hubieran impedido o no hubieran sancionado a los responsables. De acuerdo con las últimas cifras provistas el pasado 3 de septiembre por Naciones Unidas, desde mediados de abril pasado al menos 2 mil 600 personas han muerto --entre ellas 2 mil 152 civiles ucranianos y 304 extranjeros civiles-- y más de 3 mil 500 han resultado heridas en el conflicto armado que azota el este de Ucrania. Además, unos 814 mil ucranianos escaparon a Rusia --de ellos 121 mil solicitaron asilo temporal o estatus de refugiados--, y al menos 260 mil personas fueron desplazadas dentro del país. "La población civil en Ucrania necesita justicia y protección. Sin investigaciones exhaustivas e independientes se corre el riesgo de que la población ucraniana no cicatrice durante generaciones las heridas de esta guerra ", afirmó Salil Shetty, secretario general de Amnistía. Shetty, que el lunes 8 se reunió en Kiev con el primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, sostuvo que las autoridades ucranianas "no deben reproducir el desgobierno y los abusos que han predominado en las zonas que han estado en manos de los separatistas". "Si no se pone fin a los abusos y posibles crímenes de guerra de los batallones de voluntarios, se corre el peligro de agravar significativamente las tensiones en el este del país y desvirtuar las intenciones de las nuevas autoridades ucranianas, las cuales afirman que reforzarán y harán respetar el estado de derecho más ampliamente", continuó. Yatseniuk prometió a Amnistía que su gobierno exigirá responsabilidades a todos los perpetradores de abusos relacionados con el conflicto. "Amnistía Internacional acoge con satisfacción el compromiso del gobierno de Ucrania de restaurar y garantizar la justicia en las zonas afectadas por el conflicto. Pero haremos que cumpla su promesa", concluyó enérgico Shetty.

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