Diesel, el tesoro de los piratas en mares del sureste asiático

viernes, 16 de enero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- El Buró Marítimo Internacional (BMI) dio a conocer que el año pasado se reportaron 245 actos de piratería en los mares y océanos del mundo, de los cuales en 21 casos se trató del secuestro de buques y equipo, en especial en los mares del Sureste asiático, sobre las aguas que rodean Pulau Bintan y el Mar de China Meridional. Entre 2013 y 2014, detalló, el número de marineros retenidos como rehenes aumentó de 304 a 442, lo que se explica en gran parte por el incremento en el ataque contra buques petroleros cerca de las costas del Sureste asiático. También se realizaron embestidas en el Golfo de Guinea, más precisamente en las costas nigerianas y ghanesas, así como a la altura del Cabo de Buena Esperanza, Sudáfrica, dónde se reportaron, respectivamente, 21 y 45 ataques de buques, la mayoría de ellos petroleros. Según el BMI, el cargamento de las embarcaciones es lo que más interesa a los piratas, quienes desvían o trasbordan el diesel marino y luego lo venden. El número de incidentes de piratería marítima reportados el año pasado, de acuerdo con el informe, se redujo en 44% en comparación con los perpetrados en 2011, cuando los piratas somalíes atacaban de manera frecuente los barcos que transitaban por el estrecho de Bab-el-Mandeb, que junta el Mar Rojo con el Golfo de Adén. Desde 2008 las potencias occidentales realizan despliegues militares para proteger los buques en el Golfo de Adén, lo que ha generado la reducción de los asaltos y secuestros. A través de sus operativos “Escudo del Océano”, “Atalanta” o “Fuerza Combinada 151”, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la Unión Europea y Estados Unidos, respectivamente, militarizaron la zona. De acuerdo con Thomas Nelly, un oficial estadunidense, a finales de 2012 no menos de 30 buques militares patrullaban diariamente la franja. Además, las potencias occidentales permitieron a las compañías marítimas contratar servicios de seguridad privada, conformados en gran parte por exmilitares, apuntó.