"El Papa no justificó la violencia", aclara El Vaticano

viernes, 16 de enero de 2015
MÉXICO, D.F., (apro).- El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, aclaró hoy que el Papa Francisco no justificó la violencia islámica en Francia en las declaraciones que el pontífice hizo ayer jueves en el avión que lo llevaba a Filipinas. “No es que el Papa quisiera decir que justifica la violencia. Hablaba de una reacción espontánea que se puede sentir y que, de hecho, uno siente cuando es ofendido profundamente”, explicó Lombardi en una rueda de prensa realizada en Manila, Filipinas. De esta manera, el vocero defendió al Papa de las críticas que causaron sus declaraciones de ayer, cuando, al abordar el tema de la revista francesa Charlie Hebdo, que sufrió un ataque terrorista islámico por publicar caricaturas satíricas contra el profeta Mahoma, el Papa dijo que es “normal” recibir “un puñetazo” cuando se ofende a la fe religiosa. Con la vista puesta en Alberto Gaspari, organizador de los viajes papales y quien estaba a su lado en el avión, el Papa puso el siguiente ejemplo: “Si mi buen amigo, el doctor Gaspari, dice una mala palabra sobre mi madre, puede esperar en respuesta un puñetazo. Es normal. Es normal. No se debe provocar. No se puede insultar la fe ajena. Uno no se puede burlar de la fe de los demás”. Luego, el pontífice dijo que la libertad de expresión debe tener límites, pues no debe burlarse de la fe religiosa de los demás. Estas declaraciones papales fueron muy criticadas en todo el mundo. Fueron vistas como un gesto de apoyo a la violencia islámica y también como un rechazo al precepto evangélico de “poner la otra mejilla” cuando se recibe una ofensa, pues Bergoglio dice que él puede dar “un puñetazo” si se le ofende. De ahí que Lombardi ahora salga a defender al Papa. En la rueda de prensa de hoy, el portavoz dijo que Bergoglio “ha puesto el ejemplo más clásico del mundo, que nos viene a la mente a todos nosotros, cuando hablan de nuestra madre. Un ejemplo muy sencillo para hacer entender que uno se ofende cuando se dicen las cosas que le tocan profundamente”. Por último, Lombardi dijo que este sentimiento de ofuscación es muy normal, pues “lo puede sentir un creyente cuando se ofende la fe”.