Acusan a dos estadunidenses por fallido golpe en Gambia

lunes, 5 de enero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Dos ciudadanos estadunidenses, el hombre de negocios Cherno Njie y el exmilitar Papa Faal, fueron puestos hoy a disposición de la justicia de su país tras su frustrado intento de golpe de Estado en Gambia, una pequeña nación africana ubicado en la desembocadura del río Gambia, el 30 de diciembre anterior. Entre agosto y octubre de 2014, ambos hombres, junto con otros 10 o 12 conspiradores, planificaron la toma de poder desde Estados Unidos. La mayoría de ellos vivían expatriados desde años atrás en Occidente. Según la denuncia 15-003, tres integrantes del grupo radicados en Estados Unidos, entre ellos Faal, consiguieron cada uno de manera legal ocho rifles de asalto en armerías estadunidenses. Luego introdujeron las armas en barriles de 190 litros, que llenaron de ropa. Posteriormente enviaron los barriles por buques de carga hacia el puerto de Banjul, la capital de Gambia. Según la denuncia, el plan inicial consistía en emboscar al convoy del presidente Yahya Jammeh durante su viaje por el país durante las fiestas, disparar al aire para hacer huir a sus guaruras y obligar al mandatario a rendirse. Estaban dispuestos a disparar sobre Jammeh si éste se defendía. Jammeh ganó todas las elecciones en su país desde el golpe de Estado que lo llevó en el poder en 1994. A inicios de diciembre, una vez en Gambia, los conspiradores se percataron de que Jammeh saldría del país el 26 de ese mes, por lo que no realizaría su gira por la nación africana. Cambiaron entonces su plan: atacarían de frente al Palacio de Estado durante la ausencia del mandatario. En su idea, algunos disparos bastarían para dispersar a los militares, que pensaban poco inclinados a perder la vida. Además, en su plan los conspiradores contaban con el respaldo de más de 160 militares gambianos. El grupo había acordado que Njie, el principal financiero del golpe, tomaría el poder después de derrocar a Jammeh y convencería al Estado Mayor gambiano de apoyar al nuevo gobierno. El martes 30 de diciembre el grupo, compuesto en mayoría de exmilitares –algunos de ellos en el Ejército estadunidense–, se dividió en dos equipos. Al acercarse a palacio observaron que el contingente que lo vigilaba había sido reforzado. Nada sucedió como lo pensaron: al disparar al aire, el primer equipo recibió una lluvia de balas desde las torres de guardia. Todos sus integrantes fallecieron. Un integrante del segundo equipo trató de destrozar la puerta del palacio al lanzar una camioneta rentada contra ella. También fue abatido. El resto del grupo huyó. Faal logró esconderse en un edificio ubicado a corta distancia del palacio, cambió su ropa y cruzó la frontera con Senegal. El jueves 1 de enero ingresó a la embajada estadunidense, donde lo interrogaron agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI). A raíz de su declaración, el FBI inculpó a Faal y Njie por el crimen de conspiración para violar la Ley de Neutralidad ya que, apunta la denuncia, “Estados Unidos está en paz con Gambia”. La vocera del Departamento de Estado, Jen Psaki, aclaró hoy que el gobierno estadunidense enfatiza “la importancia de impedir a nuestros ciudadanos el tomar parte en actos de violencia de esta naturaleza” y recordó la “fuerte condena de cualquier acto de tomar el poder a través de medidas extra-constitucionales”.

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