2015, 'el año de las tragedias migratorias”: Ban Ki Moon

viernes, 18 de diciembre de 2015
México, DF (apro).- En ocasión del día internacional del migrante 2015 que se celebró hoy, se multiplicaron los posicionamientos de organizaciones mexicanas e internacionales, pues según Ban Ki Moon, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), este año será recordado como “el del sufrimiento humano y de tragedias migratorias”. Según la ONU, en los últimos 12 meses fallecieron más de 5 mil migrantes en su odisea rumbo a otro país, donde esperan condiciones de vida dignas. Sin embargo, añadió el jefe de la ONU, una vez en el lugar de destino, millones de ellos se convierten en chivos expiatorios y en “blanco de políticas xenófobas y discursos alarmistas”. “Debemos ampliar las vías seguras para la migración regularizada, incluida la reunificación familiar, la movilidad de la mano de obra de todos los niveles de especialización, mayores posibilidades de reasentamiento y oportunidades de educación para niños y adultos”, exhortó Ban, al urgir a todos los países a firmar y ratificar la convención internacional sobre la protección de los trabajadores migrantes. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) recordó por su parte que por primera vez desde 1992 el número de refugiados rebasó los 20 millones en los primeros seis meses de 2015 y probablemente “supere todos los récords anteriores de desplazamiento forzado mundial”. Una de cada 122 personas del mundo se vio forzada a huir de su hogar –4 mil 600 por día-- y la tasa de retorno voluntario se encuentra a su nivel más bajo desde hace más de tres décadas, pues solamente 84 mil personas tomaron la decisión de volver a su país de origen. “El mundo estuvo en movimiento y en constante cambio, desde las montañas hasta los desiertos y los océanos”, planteó William Lacy Swing, director general de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), al calificar a la migración de “megatendencia de nuestro tiempo y debemos tratarla con sensatez, sin difamaciones, si es que aspiramos llegar a alguna parte”. “Castigo a la migración” En México, varias organizaciones aprovecharon del día internacional del migrante para difundir un mensaje común de repudio al "castigo sin precedente de la migración", pese a la “gran crisis humanitaria” que sufre la región Mesoamericana. Las organizaciones lamentaron que "sepultemos la tradición hospitalaria de nuestro país", ya que a raíz de la implementación del Programa Frontera Sur –el 7 de julio de 2014-- las autoridades mexicanas rebasaron a las estadunidenses en materia de deportación de migrantes centroamericanos. En los primeros diez meses del año deportaron 131 mil de ellos en su tránsito por México. El miércoles pasado, el canciller estadunidense John Kerry agradeció al gobierno mexicano –representado por Claudia Ruiz Massieu, la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE)-- su “cooperación y ayuda con respecto a una migración ordenada”. "En México conocemos los impactos negativos de la deportación y la corrupción en el Instituto Nacional de Migración", plantearon las ONG en su mensaje. José Villegas, representante de migrantes centroamericanos en México, deploró que "muchos hermanos han quedado tirados en las vías del ferrocarril", al arremeter contra las políticas migratorias selectivas: "¡No dejemos que decidan quién se queda y quién se va!", clamó. Pobladores de la región mixteca poblana, quienes tienen familiares en Estados Unidos, se sumaron al llamado a la creación de empleos dignos en México y a la libre circulación de las personas. Entre los llamados de las organizaciones destaca la exigencia de un mejor trato de los mexicanos en Estados Unidos y una atención digna a los migrantes de retorno en México. En entrevista con Apro, María García, directora de la Organización Binacional Migrante Aztlán, insistió en que los mexicanos en el exterior son contribuyentes muy importantes en la economía mexicana --el año pasado enviaron mil 518 millones de dólares al Distrito Federal, subrayó--, por lo que merecen un mejor atención cuando retornan a México, no solamente un seguro de desempleo equivalente a un salario mínimo. La activista también observó con preocupación las reacciones xenofóbicas y antimigrantes que permean en Estados Unidos. “Trump no va a llegar a la presidencia de Estados Unidos, pero la ola que desató ya está vigente, con toda la xenofobia, todo el racismo. De por sí no nos quieren, ahora se sienten con derecho para agredirnos, humillarnos y explotarnos más”, planteó García, quien vivió 14 años de su vida en Chicago, donde laboró en maquilladoras. La organización que dirige abogó por el convenio firmado ayer entre la SRE y el Instituto Nacional Electoral (INE), gracias al cual se podrá credencializar a los mexicanos en los consulados y embajadas de México en el extranjero. Apoyado en su bastón, Luis Figueroa tomó la palabra ante representantes de las organizaciones y familiares de migrantes en Estados Unidos y declaró que, tras vivir 26 años “en aquel lugar”, fue retornado a México. “Las primeras noches estuve en la calle”, lamentó el anciano, al subrayar que el gobierno debería proporcionar una mejor atención a “la gente que, como yo, no tiene ni casa, ni empleo, ni un peso”. “Aquí soy un migrante todavía”, añadió. Tras la lectura del posicionamiento de las organizaciones, el pequeño grupo de activistas y de familiares de migrantes en Estados Unidos llevó a cabo una “caminata” en la avenida Reforma, rumbo a la embajada del vecino país del norte. Al llegar cerca del imponente recinto diplomático, los integrantes de la caminata se toparon con una barrera de rejas azules que les cerraba el acceso a la vía lateral y la banqueta. Preguntado por el reportero, uno de los policías que coordinó la instalación de las rejas admitió que la vía lateral "es una vía pública", pero planteó, en un tono condescendiente, que él solamente responde a las "órdenes de gobierno". Los familiares y activistas se trasladaron hacia la banqueta central de la avenida Reforma y colgaron mariposas de papel colorido sobre las rejas de la embajada estadunidense, en las cuales se podían leer mensajes que exhortaban a un paso libre de fronteras. Por su parte, la organización Sin Fronteras aprovechó la celebración internacional para reiterar su llamado al gobierno mexicano a crear programas de atención a la salud mental de los migrantes en tránsito por el país, incluso en los centros de detención, donde se agravan las secuelas psicológicas de los reclusos. “El tema de la salud mental no figura en las prioridades de atención de las autoridades que trabajan la materia migratoria en México, ni de las instancias que tienen contacto con esta población”, planteó Sin Fronteras, al lamentar que la política migratoria mexicana se enfoca en “la detección, detención y deportación expedita” de los indocumentados. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recordó que lanzó en agosto pasado una campaña de difusión radiofónica en siete lenguas indígenas en la que proporciona consejos de autocuidado, así como información sobre los albergues de migrantes en México a los aspirantes a la migración. “El CICR y las sociedades nacionales de la Cruz Roja no pretenden incentivar o desincentivar la migración, sino dar respuesta a unas necesidades humanitarias procurando mitigar las vulnerabilidades de las personas migrantes”, plantea la organización.

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