Ejército sudanés abusó de 221 mujeres y niñas en 2014, denuncia HRW

miércoles, 11 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Al menos 221 mujeres y niñas de la comunidad de Tabit, Darfur, fueron violadas por fuerzas armadas de Sudán durante una incursión armada de 36 horas en octubre de 2014, reveló Human Rights Watch (HRW). En un informe dado a conocer este miércoles, titulado Violación masiva en Darfur: ataques del ejército sudanés contra civiles en Tabit, el organismo internacional de derechos humanos llamó a las fuerzas de la ONU y de la Unión Africana a tomar medidas urgentes para proteger a civiles en Darfur y evitar abusos adicionales. Y advirtió que si los abusos forman parte de un patrón de ataques sistemáticos y recurrentes contra la población, las violaciones podrían constituir crímenes de lesa humanidad. El deliberado ataque, abundó HRW, “tocó un nuevo fondo en el catálogo de atrocidades cometidas en Darfur” y urgió al gobierno sudanés a que deje de negar el hecho y permita a investigadores internacionales el acceso a Tabit. Daniel Bekele, director de HRW en África, afirmó que el gobierno de Sudán “ha hecho todo lo posible por encubrir los horrendos crímenes cometidos por sus soldados en Tabit, pero los sobrevivientes de manera valiente han decidido hablar”. De acuerdo con el organismo, 15 supervivientes, una testigo y 23 fuentes creíbles confirmaron estas violaciones. Por ello llamó al Consejo de Seguridad de la ONU y a la Unión Africana a que exijan a Sudán “detener estos ataques, actuar de manera urgente para proteger a los residentes de Tabit y conducir investigaciones creíbles”. Las acusaciones y alegatos de las violaciones masivas salieron a la luz a principios de noviembre pasado a través de un informe difundido por Radio Debanga, una estación con sede en Holanda. Desde entonces el gobierno de Sudán ha negado reiteradamente los informes y ha impedido el acceso de cascos azules a Tabit. El reporte de HRW también criticó a la Misión de la ONU y de la Unión Africana en Darfur (UNAMID, por sus siglas en inglés), porque “no ha sido capaz de conducir una investigación creíble sobre el incidente”, ya que su declaración inicial ha resultado controvertida. UNAMID envió una misión de unas horas a Tabit y al término de ésta declaró que no había encontrado evidencia sobre las violaciones masivas, pero nunca mencionó que esa investigación preliminar se hizo en presencia de funcionarios de gobierno. “La declaración de UNAMID y las negaciones de Sudán de que los crímenes ocurrieron han contribuido al fracaso del Consejo de Seguridad de garantizar una fuerte respuesta internacional al incidente, con Rusia adoptando la posición de que ningún crimen ocurrió”, lamentó HRW. Al respecto, Stephane Dujarric, vocero de la ONU, aseguró que el organismo internacional “ha pedido de manera repetida ir y obtener acceso (a Tabit), pero éste ha sido negado. Y necesitamos acceso para conducir una investigación completa e independiente”, subrayó. La ONU,  abundó, desearía obtener “ese acceso tan pronto como sea posible, para arrojar luz en torno a las muy graves acusaciones de violaciones masivas que sucedieron en el pueblo de Tabit”. Por su parte, un portavoz del Ejército sudanés, Alswarmi Jalid, consideró “absolutamente equivocado” el informe y dijo que es un intento de presionar al gobierno de Omar Hasán al Bashir para mantener en Darfur la misión de la ONU y la UNAMID, desplegada desde 2007. “Todas las acusaciones sobre Tabit llegan como reacción después de que el gobierno de Sudán pidiese el abandono de UNAMID”, dijo Jalid a la agencia Reuters.  

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