Obama pide permiso al Congreso para atacar al Estado Islámico

miércoles, 11 de febrero de 2015
WASHINGTON (apro).- El presidente Barack Obama solicitó al Congreso federal la autorización para usar la fuerza militar con el objeto de destruir en territorio extranjero todas las células y centros de operación del grupo radical terrorista conocido como el Estado Islámico (EI). Bajo el argumento de que el EI representa una amenaza a la población y a la estabilidad de Irak, Siria y muchos otros países del Oriente Medio, además de ser un peligro constante para la seguridad nacional de Estados Unidos, Obama demandó la autorización legislativa para lanzar una guerra. Esta situación no ocurría desde el 2001, cuando el entonces presidente George W. Bush lo hizo para acabar con el régimen iraquí de Saddam Hussein. “Nuestra coalición está a la ofensiva y el EI está a la defensiva y va a perder”, declaró Obama en la Casa Blanca cuando explicó al pueblo estadunidense los detalles del plan militar. El mandatario dijo que junto a una coalición de unos 60 países, incluidas naciones árabes, han lanzado unos dos mil ataques aéreos contra el EI, enfocándose en destruir sus células de operación, fuentes de energía, de provisiones y eliminando a sus operadores y líderes. “La petición que hacemos al Congreso no pide el desplazamiento de tropas terrestres, no pide lanzar otra guerra en Irak ni en Siria. No está en el interés de seguridad nacional involucrarnos en otra guerra de largo plazo”, aclaró. Concretar los planes de destrucción del EI tomará tiempo, anticipó. Sin embargo, insistió en que en esta nueva guerra contra el terrorismo, el uso de la información de inteligencia será esencial para acabar con los extremistas. “No será una invasión a Irak, le dará a nuestras fuerzas armadas y a la coalición lo que necesitamos para concretar el objetivo en los próximos tres años”, asentó Obama. En una carta enviada a la Cámara de Senadores y a la de Representantes del Congreso federal, el presidente Obama apunta que ha dirigido una campaña militar efectiva contra el EI, que hasta ahora se ha limitado a destruir, por medio de ataques aéreos las células de operación de este grupo extremista en Irak y Siria. “La solicitud de Autorización del Uso de la Fuerza Militar (AUMF, por sus siglas en inglés) de mi gobierno, no autoriza operaciones de largo plazo, ni de gran escala con tropas terrestres que lleven a cabo operaciones como las que nuestra nación realizó contra Irak y Afganistán”, explica a los legisladores en la misiva entregada al Capitolio. El mandatario destaca que su AUMF propone que haya “flexibilidad” para que las tropas terrestres lleven a cabo operaciones de combate en otras “más limitadas circunstancias”. Aclara que éste se concentra en operaciones de rescate que involucren a personal estadunidense de los países aliados que conforman la coalición internacional de ataque contra el EI. En el pedido hay otra excepción: “El uso de las fuerzas y operaciones especiales para actuar bélicamente contra el liderazgo del EI, que también autorizaría el uso de las fuerzas estadunidenses en situaciones donde no se espere la participación de las tropas terrestres, tales como la recolección e intercambio de información de inteligencia, misiones que permitan ataques cinéticos, o la táctica de operaciones para asesorar y apoyar a las fuerzas aliadas”, matiza Obama en la carta. Técnicamente, el mandatario pide al Congreso la autorización para fortalecer los ataques aéreos y hacerlos de manera sistemática para destruir al EI, por lo que se compromete a trabajar con el Congreso y a consultar con el pueblo estadunidense para concretar este objetivo encajonado como de interés de seguridad nacional. No será “cheque en blanco” Las reacciones a la solicitud de Obama en el Capitolio no se hicieron esperar. Varios legisladores, sobre todo republicanos –quienes ahora son dueños del dominio representativo en ambas cámaras–, dejaron entrever que aunque están de acuerdo con el presidente en el objetivo de acabar con el EI, no pretenden darle un cheque en blanco, por lo que expresaron algunas objeciones. Rand Paul, senador republicano por el estado de Kentucky, declaró que no está de acuerdo en la demanda de Obama porque considera que el surgimiento de actos de terrorismo del EI, son el resultado de la pésima política exterior que dirigió la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, durante la guerra civil en Siria. “Hillary Clinton es la culpable de que ahora Siria sea un caldo de cultivo de terroristas, de ahí surgió el EI. ¿Para qué tenía Estados Unidos que intervenir en esa guerra civil?”, cuestionó Paul en entrevista con la cadena de televisión Fox News. Aunque con menos retórica electoral, sus colegas del Senado y la Cámara de Representantes –particularmente los presidentes de los Comité de las Fuerzas Armadas–, culparon al presidente de que el Estado Islámico sea ahora una amenaza como lo fue hace algunos años la agrupación terrorista Al-Qaeda. Los legisladores republicanos aseguraron que lo que ocurre actualmente es resultado de la equivocada y errónea estrategia del presidente contra el terrorismo internacional, que deja las cosas a medias. El tono de las críticas republicanas respecto a la solicitud de Obama mantiene un interés político electoral. Con miras a las elecciones presidenciales de noviembre de 2016, los legisladores tratarán de hacerle pesada la vida al presidente. De ahí, que Paul culpara a Clinton de que el EI sea una amenaza a la seguridad nacional. Tanto Paul como Hillary Clinton son señalados como posibles aspirantes a la nominación presidencial del partido republicano y el demócrata, respectivamente.

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