Denuncian que cuentas de clientes de HSBC fueron extraídas con apoyo de la CIA

jueves, 12 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F., (apro).- Hervé Falciani, el informático franco-italiano que desató el escándalo internacional de evasión fiscal del banco HSBC, reveló que recibió ayuda de la CIA para hacerse de los ficheros de más de 106 mil clientes de la filial de ese banco en Suiza y que los obtuvo por internet a través de la “nube”. Durante una entrevista radiotelevisada en París por RMC y BFM TV se le cuestionó si fue asistido por los servicios secretos estadounidenses y respondió: "Por supuesto, hablo de la CIA". Sin dar detalles y de una forma un tanto confusa, dijo que él se encargó de "recuperar por internet esos datos" que "se habían puesto a (su) disposición" a través de "un intermediario". Destacó que no fue en el interior del banco sino fuera de éste donde obtuvo los ficheros por los que la justicia suiza lo acusa de espionaje industrial y de violar las leyes de secreto del país para pasar datos confidenciales de los clientes a las autoridades extranjeras. Además, Falciani afirmó que es "es absolutamente falso" que HSBC haya cambiado sus prácticas y, por el contrario, sostuvo que lo que se ha conocido sobre esa entidad financiera "prueba que el fraude fiscal está cada vez más adaptado a las regulaciones". Incluso, indicó que hay otros bancos implicados en ese sistema de evasión, no sólo suizos. "Si se tira del hilo, habrá un nuevo maremoto", advirtió. Falciani calificó como "absolutamente falso" que hubiera pretendido vender los ficheros que obtuvo de HSBC en Líbano, como lo acusa la justicias en Suiza. También negó que la sustracción de esos datos fuera consecuencia HSBC le hubiera denegado un aumento de sueldo. El informático franco-italiano dejó su trabajo y en 2008 entregó al fisco francés unas listas de transacciones de las que se han obtenido los nombres de 106 mil clientes, entre ellos algunos mexicanos, que al parecer se valieron de HSBC para ocultar a las Haciendas de sus respectivos países más de 180 mil millones de euros. Falciani rechazó contestar si Francia o España de ocupan de su protección y sólo se limitó a decir: “las principales protecciones ahora para mí y para mi familia no son francesas”. En lo que sí se explayó fue en acusar algunas obstrucciones a las pesquisas para explotar sus listas en diversos países, como Francia, España o Italia. "En España hay funcionarios que han sido apartados porque han querido investigar transacciones", comentó, y en Francia la que era ministra de Justicia, la conservadora Michèle Alliot-Marie, pidió al fiscal encargado del caso, Éric de Montgolfier, "enviar los originales (de los ficheros de HSBC) a Suiza" . Sólo gracias a la resistencia de Montgolfier a esas indicaciones de la ministra el procedimiento siguió adelante, abundó. Falciani se lanzó en particular contra el actual presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, exprimer ministro de Luxemburgo. "Tenemos un pirata jefe en el gobierno de Europa, Juncker" que "ha parasitado nuestras economías (…) se ha servido de nuestras finanzas para financiar Luxemburgo" porque, entre otras cosas, ha "permitido a las empresas no declarar beneficios" que se derivaban a paraísos fiscales, afirmó el informático franco-italiano. También criticó a Pascal Saint Amans, responsable del departamento fiscal de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), porque ha dicho que con su iniciativa para el intercambio automático de datos fiscales, los paraísos fiscales están acabados, cuando eso “es falso”, afirmó.