Dudas sobre los acuerdos de paz de Ucrania

jueves, 12 de febrero de 2015
México, D.F., (apro).- Luego de 17 horas de negociaciones entre los dirigentes de Rusia y Ucrania, separatistas y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE, por sus siglas en inglés), se acordó un cese al fuego para el este de Ucrania, que entrará en vigor la medianoche del próximo sábado 14. El acuerdo tomado esta madrugada en Minsk se asemeja mucho al que firmaron el pasado 5 de septiembre los mismos negociadores, pero que nunca entró en vigor de manera efectiva. La canciller alemana Angela Merkel declaró que si bien el pacto –bautizado por los analistas como “Minsk 2”– representaba “una esperanza”, no tenía “ninguna ilusión” respecto de sus posibilidades de éxito, ya que permanecen “grandes obstáculos” por superar. Por su parte, el presidente francés Francois Hollande estimó que el éxito de dicho acuerdo depende de la “responsabilidad de los que lo firmaron”. No obstante, precisó que “no garantiza un éxito duradero” y que las próximas horas serán “cruciales”, ya que se espera que los combates continúen hasta el sábado. De su lado, la diplomacia estadunidense comunicó que “juzgará los compromisos de los rusos y de los separatistas por sus acciones, no por sus palabras”. “Minsk 2” El acuerdo de 12 puntos que publicó hoy la presidencia francesa en su página de Internet prevé el retiro de todo el armamento pesado de ambos lados del actual frente de guerra –incluso de “formaciones de extranjeros armados” y mercenarios--, a partir del segundo día de cese el fuego, bajo un monitoreo “efectivo” de la OSCE, así como la reapertura del acceso a la zona a la asistencia humanitaria. También incluye la organización de un diálogo sobre la realización de elecciones locales en las zonas controladas por los separatistas, “de acuerdo con la legislación ucraniana”. Estas regiones, apunta, se beneficiarán de un “régimen especial” y se reanudarán los “lazos económicos” entre Kiev y el este de Ucrania, como el pago de pensiones y de salarios a funcionarios. Después de las elecciones, plantea el acuerdo, Kiev “retomará el control total de la frontera” con Rusia y llevará a cabo una reforma constitucional, enfocada en mayores medidas de descentralización. Y subraya que los separatistas –apoyados por los rusos-- y los ucranianos intercambiarán rehenes y prisioneros, mientras que los combatientes de ambos lados gozarán de una amnistía “en relación con los eventos que se llevaron a cabo en ciertas áreas de las regiones de Donetsk y Luhansk”.