Fiscalía suiza registra sede de HSBC en Ginebra

miércoles, 18 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- La Fiscalía de Ginebra abrió una investigación sobre lavado de dinero contra la filial de HSBC Private Bank en Suiza por lavado de dinero y envió un equipo de funcionarios a las oficinas del poderoso banco situadas en la exclusiva Quai des Bergues para registrarlas. A primera hora de este miércoles, el procurador general de Justicia del Cantón de Ginebra, Olivier Jornot y el primer fiscal Yves Bertossa realizaron personalmente la búsqueda de evidencias para la investigación en las oficinas centrales de HSBC, ubicadas en el centro de Ginebra, donde se agolpan hoteles y establecimientos de lujo en la margen derecha del río Ródano. Acompañados de inspectores de policía y de expertos financieros, a lo largo de la jornada extendieron los registros a otras sucursales en los suburbios de la ciudad suiza. “Estamos buscando archivos y documentos. Cualquier cosa que podamos encontrar y sirva para nuestra investigación”, señalaron los fiscales. A través de un comunicado, la fiscalía detalló que la investigación contra la filial del banco es por supuesto lavado de dinero con agravantes y que el procedimiento “se extenderá a las personas físicas que son sospechosas de lavado de dinero o que han participado en esas actividades”. La justicia suiza basa su investigación en un artículo del Código Penal que establece que una empresa puede ser procesada independientemente de la responsabilidad penal de sus empleados y por no haber adoptado todas las medidas necesarias para evitar que se cometan delitos dentro de dicha institución. Las pesquisas surgen días después de que saliera a la luz pública que el banco ayudó a sus potentados clientes a evadir impuestos para proteger cuentas con valor de más de 100 mil millones de dólares. La semana pasada se conoció la identidad de algunos de estos clientes, gracias a los documentos robados al banco por el informático Hervé Falciani en 2008. Este caso, conocido como SwissLeaks reveló la existencia de 106 mil clientes de 200 países entre los que se cuentan sospechosos de financiar el terrorismo, traficantes de armas y otros supuestos defraudadores como políticos, artistas y deportistas. Los ficheros obtenidos por Falciani corresponden a los años 2006 y 2007 cuando circularon por las cuentas del HSBC de Ginebra –según los primeros indicios– hasta 180 mil millones disimulados en estructuras offshore con sede en el Caribe. Según los fiscales de Ginebra, pueden llevar al banco a juicio independientemente de la responsabilidad directa de sus empleados, “siempre que pueda demostrarse que la institución no tomó todas las medidas necesarias para impedir las infracciones a la ley”. Y afirmaron que aunque los hechos se remonten a antes de 2007 “no tiene mayor relevancia, dado que el blanqueo agravado de capitales no prescribe hasta pasados 15 años”. En ese periodo, consideraron, la Justicia puede realizar todas las investigaciones que considere pertinentes. Las investigaciones de la justicia suiza se suman a las que ya realiza el gobierno de Francia, que acusa al banco de lavado de dinero agravado, fraude fiscal y tratos ilegales con clientes franceses. Bélgica también lo acusa de cargos similares. Sin embargo, Michael Spiess, portavoz de HSBC afirmó que esa forma de operar “ya es historia” y que las “prácticas dudosas” fueron eliminadas por la nueva dirección que tomó las riendas del banco tras el robo de información de Falciani. Después de un “examen minucioso de los negocios en curso”, HSBC decidió cerrar numerosas cuentas de clientes que “ya no correspondían a las elevadas normativas del banco”, afirmó Spiess. Además destacó que el banco ja cooperado de forma continuada con las autoridades suizas desde el robo de datos en 2008.  

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