El Papa se reivindica con conservadores y censura uniones gay

miércoles, 15 de abril de 2015
MÉXICO, D.F., (apro).- El Papa Francisco criticó hoy la “teoría de género” que ha abierto el paso al reconocimiento legal de los homosexuales en diversos países del mundo, y defendió la colaboración entre hombre y mujer. “Me pregunto si la llamada teoría de género no sea la expresión de una frustración y de una resignación que mira a cancelar la diferencia sexual porque no sabe ya confrontarse con ella. Sí, corremos el riesgo de dar un paso atrás”, subrayó ante más de 25 mil personas en la Plaza de San Pedro. “La eliminación de las diferencias es un problema, no la solución”, añadió. Y más: "Cuando el hombre y la mujer colaboran juntos con el designio divino, la tierra se llena de armonía y confianza". En su audiencia pública de los miércoles, el máximo pontífice de la Iglesia católica defendió el matrimonio tradicional y de esa manera respondió a las críticas lanzadas por los sectores conservadores de la Iglesia de tener una actitud demasiado abierta a la homosexualidad y al matrimonio entre personas del mismo sexo. "La diferencia sexual está impresa en todas las formas de vida, pero sólo en el hombre y en la mujer se encuentra la imagen y semejanza de Dios", explicó. Agregó: "La cultura contemporánea ha abierto nuevos espacios, nuevas libertades y nueva profundidad para la comprensión de esta diferencia. Pero también ha introducido muchas dudas y escepticismo". La experiencia enseña que para conocerse bien y “crecer armónicamente”, sostuvo, el ser humano necesita de la reciprocidad entre ambos sexos porque, cuando eso no ocurre, “se ven las consecuencias”, apuntó. Entre los católicos existe la convicción de que la “teoría de género” es un “caballo de Troya” de la cultura moderna que ha debilitado la institución de la familia y ha propiciado una fuerte crisis de roles tanto entre los hombres como las mujeres. El Papa sostuvo indirectamente esa tesis al afirmar que la unión matrimonial y familiar para toda la vida está basada sobre la complementariedad entre ambos sexos, mientras la diferencia entre ellos “no es para competir y dominar”, sino para que se dé la reciprocidad. “Para resolver sus problemas de relación, el hombre y la mujer deben hablarse más, escucharse más, conocerse más, quererse más. Deben tratarse con respeto y cooperar con amistad”, apuntó. Señaló que el matrimonio y la familia son “una cosa seria” no sólo para los creyentes, y por eso instó a los intelectuales a no disertar sobre eso como si ellos se hubiesen convertido en algo secundario por el empeño a favor de una sociedad más libre y justa. Según el Papa, para superar las dificultades de la unión entre el hombre y la mujer, urge hacer “mucho más” en favor de la mujer, “con más creatividad y más audacia”. “No sólo para que sea más reconocida, sino para que su voz tenga un peso real, una autoridad efectiva en la sociedad y en la Iglesia. Me pregunto si la crisis de fe en el padre no estará también relacionada con la crisis de la alianza entre el hombre y la mujer”, ponderó.