Copiloto de Germanwings buscó métodos de suicidio en Internet

jueves, 2 de abril de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Antes de subirse al Airbus A320 que estrelló en los Alpes franceses, el copiloto alemán Andreas Lubitz, buscó en internet métodos de suicidio e información sobre el sistema de seguridad de las puertas de cabina. Además, peritos franceses hallaron la segunda caja negra de la aeronave de Germanwings, que contiene los parámetros de vuelo, cuya destrucción provocó la muerte de los 144 pasajeros y los seis tripulantes. En las nuevas revelaciones de la investigación sobre la tragedia del pasado 24 de marzo, la Fiscalía de Düsseldorf reveló este jueves que los investigadores del caso hallaron en casa de Lubitz una tableta electrónica. Al revisar el registro de internet, encontraron que quien la utilizó buscó información sobre maneras de suicidarse. Además, durante varios minutos indagó acerca del funcionamiento de las puertas de las cabinas de los aviones y sus medidas de seguridad. Las búsquedas se produjeron entre el 16 y el 23 de marzo, un día antes de la tragedia. Según un comunicado de la Fiscalía, el copiloto se informó acerca de tratamientos médicos y sobre diferentes modalidades de suicidio y cómo llevarlas a cabo. “Por lo menos durante un día, el afectado buscó durante varios minutos detalles sobre la puerta de la cabina y sus mecanismos de seguridad”, aseguró la dependencia. Hallan segunda caja negra En tanto, Brice Robin, fiscal de Marsella, encargado de la investigación del sinistro, informó que los peritos hallaron la segunda caja negra del avión de Germanwings. “Una gendarme hizo esta mañana el hallazgo en una zona que había sido previamente rastreada tras cavar en la tierra. Trasladaremos esta segunda caja negra esta tarde a la Oficina de Investigación y Análisis (BEA), en París, para su análisis”, agregó. La maquinaria encontrada registra los detalles técnicos del vuelo como la posición del avión, la velocidad o la trayectoria. La semana pasada, los investigadores hallaron la primera caja negra que contenía las grabaciones de audio de la cabina, mismas que revelaron que el piloto del avión salió de la cabina, pero ya no pudo entrar. “¡Abre la maldita puerta!”, le ordenó a gritos al copiloto, pero éste no lo hizo. En cambio, accionó el mando descender hasta que se estrelló en el macizo de los Trois Évêches. El estudio de la segunda caja negra recaerá en los expertos de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) para corroborar la versión de los hechos que apuntan a que el joven alemán lo hizo deliberadamente. El fiscal Robin también anunció que los especialistas han determinado 150 perfiles genéticos entre los cuerpos rescatados en la zona donde se estrelló el avión contra la roca a 700 kilómetros por hora. Sin embargo, insistió en que todavía no se ha podido identificar formalmente por su ADN a las víctimas. “Vamos a comparar los ADN postmortem recuperados con los ADN antemortem aportados por las familias de las víctimas”, explicó. Por lo mismo, aún no hay fecha concreta para la entrega de los restos.

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