Exoficial nazi de 93 años pide perdón por 300 mil muertes en campos de concentración

martes, 21 de abril de 2015
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Un exoficial nazi de 93 años, acusado de complicidad en 300 mil muertes en los campos de concentración de Auschwitz, pidió perdón a las víctimas, durante el inicio de un juicio en su contra en Alemania. La Fiscalía de Hannover acusa a Oskar Gröning de haber trabajado en la plataforma ferroviaria a la que llegaban trenes cargados de presos a Auschwitz. Su trabajo consistía en eliminar el equipaje que dejaban los presos, registrar su contenido, separar el dinero y enviarlo a la central de las SS (policía militar) en Berlín, de acuerdo con la acusación. “No hay ninguna duda de que comparto una culpabilidad moral. En cuanto a la cuestión de la responsabilidad penal, les corresponde a ustedes decidir”, dijo Gröning a los jueces. Los fiscales argumentan que, con su labor, el acusado benefició la economía del régimen nazi y apoyó el exterminio sistemático. El llamado Contador de Auschwitz era consciente de que los presos considerados como “no aptos para trabajar” –en su inmensa mayoría judíos– eran enviados a las cámaras de gas directamente tras su llegada al campo. El juicio, que se realiza en Luneburgo, tiene una gran cobertura mediática dentro y fuera de Alemania. Se prevé que se lleve 27 días de audiencia hasta el 29 de julio. La defensa aseguró que Gröning desea declarar durante el proceso. De ser hallado culpable, el anciano sería condenado por lo menos a tres años de prisión. Tras ser leída el acta de acusación, Gröning aceptó que se unió voluntariamente a la SS en octubre de 1940. En su favor argumentó que su trabajo consistía en evitar robos en los equipajes de los deportados y no exterminarlos. El exoficial nazi ha sido uno de los pocos que reconoció abiertamente su “culpabilidad moral” y escribió sus memorias para contrarrestar a quienes niegan el Holocausto. En una entrevista hace 10 años con el semanario Der Spiegel, Gröning se reconoció como una “pieza de la maquinaria” y reveló que una noche escuchó gritos de personas que luchaban por mantenerse con vida en las cámaras de gas.

Comentarios