Malvinas: Gran Bretaña apuesta por armamentismo

viernes, 3 de abril de 2015
LONDRES (apro).- Cuando falta poco más de un mes para que Gran Bretaña celebre unas elecciones generales cruciales, el gobierno del conservador David Cameron decidió optar por una política armamentista y belicista en las Islas Malvinas, militarizando aún más la volátil región del Atlántico Sur. La administración de Cameron, que considera a la exprimera ministra Margaret Thatcher como una verdadera “heroína” de guerra, confirmó en una ponencia especial el pasado 24 de marzo, en la Cámara de los Comunes, que reforzará la defensa militar de las Malvinas con helicópteros, aviones, armamentos y tropas, ante el creciente temor de una “invasión” a ese archipiélago por parte de las fuerzas argentinas. El encargado de hacer el anuncio fue el ministro de Defensa británico, el conservador Michael Fallon, quien indicó ante los legisladores que como parte del plan militar se desplegarán dos helicópteros de guerra Chinook y se actualizará el sistema de misiles anti-aéreos en las islas. El paquete de defensa, que tendrá un costo total de 180 millones de libras esterlinas (268 millones de dólares) y que será implementado dentro de los próximos diez años, busca reforzar no sólo la defensa de las islas, sino también mejorar zonas portuarias y abrir una nueva escuela primaria para los hijos de soldados desplegados en ese territorio. Fallon confirmó además que se mantendrá un total de mil 200 soldados y 800 empleados civiles en el archipiélago con el fin de “defender” ese territorio de ultramar, cuya soberanía es disputada por Argentina. Las islas cuentan además con una pequeña flotilla de helicópteros Sea King y jets de guerra Typhoon de la Fuerza Aérea británica (RAF). El ministro de Defensa británico afirmó que el “continuo reclamo” de Argentina por la soberanía de las islas “sigue siendo la mayor amenaza estratégica” en ese territorio. Oídos sordos El gobierno hizo el anuncio tras una revisión de la situación de Defensa y equipos militares en las Malvinas, así como de un análisis de eventuales amenazas e invasión a ese territorio. Ese tipo de revisión se realiza cada cinco años. Durante su anuncio en el Parlamento, Fallon reiteró que el gobierno británico “defenderá el derecho de los isleños a decidir su propio futuro”, y destacó que el referéndum de las islas de 2013 “demostró un apoyo unánime de los habitantes de las islas a seguir siendo británicos”. “El objetivo de estas medidas que hemos anunciado es asegurarnos que nuestra responsabilidad duradera en materia de defensa de las islas sea sostenida de forma efectiva”, declaró el funcionario. “La presencia militar actual es proporcional a las amenazas y riesgos que enfrentamos. Nuestras fuerzas en el Atlántico Sur son completamente defensivas y están al nivel requerido para garantizar la defensa de las Islas Falklands (Malvinas) contra cualquier potencial invasión”, agregó. Fallon aludió además a la Guerra de las Malvinas (1982) al señalar que el Reino Unido “siempre recordará la valentía de los 255 soldados británicos que dieron sus vidas por esa causa”. En ese conflicto bélico, librado entre el 2 y el 14 de junio de 1982 tras una disputa por la soberanía de las islas, murieron 649 militares argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños. “Esta revisión de Defensa confirma nuestra responsabilidad con las islas Falklands. Seguiremos defendiendo el derecho de los isleños para determinar su futuro y defenderemos su forma de vida contra cualquier amenaza que surja”, continuó. Tras su ponencia, el ministro de Defensa respondió preguntas de otros parlamentarios sobre Las Malvinas, aunque se negó a confirmar si Londres refuerza las defensas de las islas como respuesta a un supuesto acuerdo armamentístico entre Argentina y Rusia, como especuló la prensa local. Los medios de prensa británicos indican que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner habría acordado vender al de Vladimir Putín toneladas de carne de res a cambio de recibir bombas y otros arsenales. “No es mi función especular sobre lo que ha escrito la prensa”, dijo categórico Fallon tras las preguntas de varios legisladores. El parlamentario laborista Jeremy Corbyn increpó a Fallon por la decisión de aumentar el gasto de Defensa en las islas, y criticó duramente al gobierno por no buscar “alternativas diplomáticas”. “¿Que discusiones políticas, diplomáticas y de defensa ha tenido el gobierno británico con Brasil, Uruguay o Argentina para reducir las tensiones y estrés en las Malvinas, en lugar de proponer gastar 180 millones de libras?”, preguntó Corbyn. Según Fallon, Londres “mantiene relaciones cercanas y amistosas con otros países de América Latina”, especialmente con Brasil. “Hay además una invitación constante del gobierno de las Falkland a otros gobiernos de la región para visitar las islas y entender que los isleños quieren seguir siendo británicos”, continuó. Tanto el diario The Guardian como The Independent fueron muy críticos con el anuncio del ministro de Defensa e incluso le dieron la razón a Argentina. Un día después del debate, Andy McSmith, periodista del periódico The Independent, escribió un texto titulado: “¿Está escuchando el gobierno Británico?”. En esa nota, el reportero escribió: “Mientras los políticos buscan modos de reducir el déficit, la embajadora Argentina Alicia Castro tiene un consejo útil (…) Ella dice que la adición de 280 millones de dólares al presupuesto de Defensa para las Islas Malvinas, anunciado esta semana, es completamente innecesaria, porque Argentina ya no está gobernada por la ‘dictadura genocida’ que lanzó la invasión de las islas casi 33 años atrás y el gobierno actual sólo está interesado en que la cuestión de la pertenencia de las islas sea resuelta de un modo pacífico”, destacó en la nota. “Estos fondos, en cambio, deberían ser utilizados en beneficio del pueblo británico: para combatir el desempleo, mejorar la educación y la salud y ampliar la inclusión social” sugiere. “Pero supongo que nadie en Whitehall está escuchando”, agregó. Rédito político Desde Montevideo, el embajador británico en Uruguay, Ben Lyster-Binns, afirmó que “no hay evidencia de la existencia o intención (por parte de Argentina) de lanzar un ataque militar a las islas”. “Pero el gobierno del Reino Unido sigue totalmente determinado a proteger a las Falklands y a su gente. Los isleños son británicos y quieren seguir siéndolo”, destacó el diplomático. “Es por ello que es apropiado estar preparados para cualquier amenaza actual o potencial en el futuro”, sentenció. Poco antes, Cameron garantizó a los isleños que el Reino Unido “siempre estará para ellos, siempre los defenderá”. “Este gobierno ha sido muy bueno a la hora de cumplir con su palabra y hemos reforzado nuestras defensas en las Falklands”, subrayó el jefe del gobierno. “Nosotros creemos en el derecho a la autodeterminación de los isleños. Ellos celebraron un referéndum, y no podrían haber sido más claros acerca de querer seguir junto a nuestro país, y nosotros debemos protegerlos y defenderlos”, concluyó. Cameron había afirmado en su último mensaje de Navidad a los isleños que este año se inaugurará en las Malvinas una estatua de bronce de la exprimera ministra Margaret Thatcher. Varios analistas políticos insisten en que el primer ministro podría obtener mucho rédito político por la cuestión de las Malvinas si mantiene una postura belicista, que suele caer bien entre los electores conservadores. Cameron enfrenta unas peleadas elecciones en mayo y, según los más recientes sondeos, podría terminar fuera del gobierno si los laboristas, que superan levemente a los conservadores (35% de los votos contra 34%), deciden formar una coalición con los nacionalistas escoceses SNP, archi-rivales de los tories. El Laborismo de Ed Miliband incrementó su apoyo en cuatro puntos desde febrero y podría volver al gobierno. Consultada por Proceso, la representante de las Malvinas en Londres, Sukey Cameron, afirmó que no le sorprende “en absoluto” las denuncias de Argentina por el anuncio del Ministerio de Defensa, y agregó que las islas “dan la bienvenida” a más gasto militar en el archipiélago. “Es tranquilizador saber que el gobierno británico sigue determinado a defender nuestras islas y nuestros hogares. También fue alentador el fuerte apoyo que el ministro de Defensa recibió de otros integrantes del Parlamento”, agregó la funcionaria. “Habrá muy pocos cambios en las fuerzas generales, pero estamos especialmente contentos de recibir a los helicópteros Chinook que fueron retirados en 2006 para participar de operaciones en Afganistán”, señaló. También consultada por Proceso, la parlamentaria laborista Gisela Stuart, exintegrante del Comité parlamentario de Asuntos de Exterior del Reino Unido, defendió la decisión del gobierno. “Este es un tipo de debates en los que aquello que uno diga será probablemente mal interpretado. Una vez más, los isleños han afirmado que quieren seguir siendo británicos y que quieren mantener el estatus de autodeterminación. Todo lo que el Reino Unido haga en ese sentido para apoyarlos y permitirles que se defiendan será correcto. Si Argentina quiere llevar este tema a la ONU que haga lo que le parezca. A nosotros no nos importa”, destacó la parlamentaria. “La principal razón por la que intervine en el debate parlamentario (donde se anunció el presupuesto de Defensa) tiene más que ver con que me parece increíble que teniendo en cuenta lo que está haciendo Rusia, tanto entregando bombas de alto alcance a Argentina a cambio de recibir carne de res, como los abusos que ha cometido en Ucrania, en Grecia y Chipre, hubiera esperado por parte del gobierno británico una respuesta más estratégica para hacer frente a las amenazas que presenta Rusia, y que ahora incluyen a las Malvinas”, agregó la legisladora en la entrevista. Según Stuart, Londres “no puede negociar con Argentina ni sus vecinos que los isleños pierdan su estatus de auto-determinación y dejen de ser británicos”. “Ellos no aceptan para nada los reclamos que está haciendo Argentina en materia de su soberanía. El gobierno de Gran Bretaña debe seguir defendiendo a los isleños y su deseo de seguir siendo británicos”, concluyó Stuart. Cartas desde Buenos Aires Desde Buenos Aires, el canciller Héctor Timerman envió cartas a diversos dirigentes de organizaciones multilaterales y organismos regionales, entre ellos al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon; al presidente del Comité Especial de Descolonización de dicha organización, Xavier Lasso Mendoza, y al secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza. En ellas les informó sobre el “injustificado aumento del ya desmedido gasto militar británico en las Islas Malvinas”. Afirmó que el Reino Unido “alega una supuesta e inverosímil ‘amenaza’ argentina, con el sólo objetivo de intentar justificar una presencia militar digna de una potencia colonial”. Además, recordó que la preocupación de Argentina por la militarización británica del Atlántico Sur “es compartida por la región en su conjunto y ha sido objeto del rechazo de múltiples foros internacionales por cuanto genera una tensión innecesaria e injustificada en el Atlántico Sur, una zona caracterizada por su vocación pacifista y libre de armas nucleares. “Frente a la obligación que pesa sobre ambas partes de encontrar una solución a la controversia, el Reino Unido confirma con su anuncio que apuesta al armamentismo y al belicismo. Muy por el contrario, la República Argentina sostiene que sólo el diálogo y la negociación, con apego al derecho internacional, deben primar para resolver las controversias internacionales y poner fin a esta situación colonial anacrónica que lleva más de 182 años”, destacó la misiva. “El Reino Unido no desconoce que los sucesivos gobiernos de la democracia argentina han consagrado como política de Estado el mandato consagrado en la Constitución de la Nación Argentina de buscar una solución a la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes conforme a los principios del derecho internacional”, continuó la carta. En este sentido, instó al Reino Unido a sentarse a la mesa de negociaciones, “tal como lo establece la Resolución 2065 aprobada hace 50 años por la Asamblea General de las Naciones Unidas y reiterada por más de 40 resoluciones de la propia Asamblea y su Comité Especial de Descolonización”. “Renovando el compromiso del gobierno argentino con la valorada labor que lleva a cabo el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas en la consideración de esta cuestión de importancia fundamental para el Gobierno y el Pueblo argentino, le reitero, una vez más, la permanente y constante voluntad de Argentina de reanudar las negociaciones de soberanía con el Reino Unido, de conformidad con las disposiciones de la ONU”, concluyó.