Multa histórica a tabacaleras en Canadá: pagarán 15 mil mdd

martes, 2 de junio de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Tras un proceso de acción colectiva iniciado hace 17 años, la Corte Suprema del gobierno autónomo de Québec, Canadá, impuso una multa de 15 mil millones de dólares (aproximadamente 185 mil millones de pesos) a tres empresas productoras de tabaco, por no informar a los consumidores sobre los daños que sus cigarros provocan a la salud. Las empresas apelaron la decisión del máximo órgano judicial, aseverando que “los consumidores adultos estaban enterados de los riesgos asociados al uso del tabaco desde hace décadas”. El juez Brian Riordan no compartió esa conclusión. En su resolución de 276 páginas, elaborada después de tres años de audiencias y desahogo de pruebas, durante las cuales se aceptaron 40 mil documentos como evidencias, concluyó que las industrias “escondieron la verdad al público y lo engañaron”. De manera formal, el juez estimó que las empresas cometieron cuatro faltas, entre ellas haber causado un perjuicio a sus clientes y violar la obligación de informarlos respecto de los riesgos y peligros de sus productos. Brian Riordan condenó a Imperial Tobacco –filial de la multinacional British American Tabacco–; Rothman; Benson & Hedges, y JTI Mac-Donald, a indemnizar con 130 dólares a los consumidores dependientes a la nicotina, y con 54 mil a 226 mil dólares a las personas que enfermaron. La severidad de las penas varía de acuerdo con el momento en que el fumador empezó a fumar –antes o después de 1976–, así como el tipo de enfermedad que sufrió. Antes de 1976, las empresas desplegaban publicidad de manera descontrolada y no anunciaban los daños a la salud de sus cigarros. “A lo largo de los 50 años del periodo cubierto por la acción colectiva y durante los 17 años que siguieron, las empresas ingresaron miles de millones de dólares en perjuicio de los pulmones, las gargantas y del bienestar general de sus clientes”, planteó el magistrado. Según el periódico canadiense ‘La Presse’, este juicio inició en 1997, cuando una fumadora, Cécilia Létourneau, exigió a las empresas tabaqueras que le reembolsaran los 300 dólares que gastó en parches antitabaco. Éstas se negaron, por lo que la mujer interpuso una queja ante una corte menor. Al año siguiente la queja se convirtió en un recurso de acción colectiva contra las industrias del tabaco por “dependencia a la nicotina”, al que se sumaron 918 mil habitantes de Québec.

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