Escocia: Las islas autónomas

viernes, 5 de junio de 2015
LONDRES (apro).- Escocia se prepara para dar un paso histórico que podría generar profundas consecuencias para los territorios británicos de ultramar, al anunciar una mayor independencia y autonomía para sus islas. A menos de un mes de las elecciones generales en Gran Bretaña, en las que el Partido Nacionalista Escocés (SNP, por sus siglas en inglés) obtuvo una demoledora victoria en su país, la agrupación de Nicola Sturgeon confirmó que presentará este verano boreal una “hoja de ruta” para mayor autonomía, especialmente en materia económica y de comercio. Escocia cuenta con más de 790 islas fuera de la costa, la mayoría de las cuales se encuentran en cuatro grupos principales: Shetland, Orcadas y Hébridas, y este último subdividido en Hébridas Interiores y Hébridas Exteriores. Durante una ponencia en las islas Orcadas, un archipiélago ubicado a 16 kilómetros al norte de Escocia, Sturgeon dijo que las poblaciones isleñas deberían contar con mayores poderes para poder hacer crecer sus economías. La ministra principal escocesa dijo además que la consulta pública también analizará una mayor autonomía para la región del Highlands (tierras altas de Escocia). Luego de una reunión con los integrantes de la Convención del Highlands y de las Islas escocesas, Sturgeon dijo que las islas “son una parte rica y diversa del país, y todas ellas hacen una contribución significativa a Escocia”. “En el pasado habíamos prometido una mayor autonomía para nuestras islas y una mayor descentralización para aquellos que viven y trabajan en estas regiones únicas de Escocia. Vamos a trabajar para fortalecer a nuestras islas y dejar que florezcan”, subrayó la funcionaria, que el próximo año enfrenta unas elecciones cruciales en el Parlamento de Edimburgo. Sturgeon, que el año pasado reemplazó al saliente Alex Salmond tras la derrota en el referéndum por la independencia escocesa, fue sin embargo una de las principales ganadoras en los comicios generales del pasado 7 de mayo en el Reino Unido, donde su partido SNP obtuvo 56 de las 57 bancas de Escocia para la Cámara de los Comunes en Londres. En junio pasado, Salmond había lanzado un proyecto para darle más poderes a las islas de Escocia en caso de que ganara el sí en el voto independentista del país. Por su parte, la ministra principal de Escocia afirmó en las Orcadas que la Ley de Empoderamiento Comunitario permitirá a las comunidades diversas “estar más involucradas en las decisiones de sus respectivos territorios”. “Nuestra determinación, nuestra responsabilidad para darle más poder a las comunidades isleños no se limita sólo a las áreas que votaron por el sí a la independencia. Hubiera sido más fácil si el electorado hubiera votado por el sí, pero debido a que Escocia no votó por la independencia, ciertas cosas serán más difíciles de conseguir. De todos modos trataremos de avanzar con el mayor número de propuestas posibles”, señaló. También confirmó que se pondrá en marcha “una consulta general en toda Escocia” sobre dicho acuerdo legal, como también cómo se manejarán los territorios y bienes de la Corona británica en suelo escocés, incluidos los ingresos de pesca en la plataforma continental. El Crown Estate en Escocia incluye antiguos terrenos eclesiásticos en Caithness y las Islas Orcadas, antiguas tierras reales en Stirling y Edimburgo, y cuotas feudales. “Cuando los poderes de la Crown Estate sean devueltos al Parlamento escocés, todos los ingresos de las actividades de pesca en la plataforma continental irán a las comunidades isleñas”, destacó. Los planes serán presentados en el Parlamento de Holyrood bajo la Comisión Smith, que evalúa con el resto del Reino Unido una mayor autonomía para Escocia. La comisión, creada por el gobierno británico para establecer la ampliación de competencias, propuso el año pasado la devolución de poderes en las prestaciones de servicios sociales y la retención del impuesto que se cobra a los aviones que despegan de aeropuertos británicos, la llamada “air passanger duty”. También recomendó que se modifique la ley electoral y se amplíe permanentemente el voto a los jóvenes de 16 y 17 años en todas las elecciones escocesas, como ya había ocurrido en el referéndum independentista. En una entrevista posterior con la radio BBC Escocia, Sturgeon dijo que el enfoque de la medida “será el crecimiento y la inversión” de las islas escocesas. “La idea es cómo estimular las economías de nuestro Highlands y de las islas”, dijo la jefa del SNP. “Nosotros tomamos muy en serio la cuestión de la devolución de poderes para las comunidades locales, y por eso vamos a presentar este proyecto legislativo. Espero que todos nos acompañen en este proceso”, dijo enérgica la mandataria escocesa. Sin embargo, el parlamentario escocés liberal democrático Tavish Scott dijo que cualquier poder devuelto “debe ser real y no simplemente un cheque en blanco a las comunidades”. Scott cuestionó además la decisión del Ejecutivo escocés de quitar el control del portafolio inmobiliario de la Corona británica en Escocia. “El SNP había acordado con la Comisión Smith la devolución de poderes a las islas. O la ministra principal no conoce los detalles de ese acuerdo o ella reniega de la Comisión”, agregó. “El poder no debe ser un cheque en blanco dado a las comunidades, sino la oportunidad que las mismas comunidades puedan escribir su propio cheque”, sostuvo Scott. El plan de devolución fue apoyado sin embargo por el SNP en su conjunto. Mike MacKenzie, parlamentario escocés del SNP por la región de las Highlands y las islas escocesas, consideró que mientras que el resto de los partidos, como los laboristas y los liberales democráticos, “fallaron a la hora de dar más autonomía”, el SNP “lo logrará”. “Esta es una decisión excelente que ayudará a fortalecer a las comunidades isleñas, y demuestra que el gobierno escocés entiende la gran importancia de las islas escocesas. Dar más poderes a las islas las volverá más fuertes y ayudará a prosperar a sus futuras generaciones”, dijo el legislador. MacKenzie consideró que los liberales democráticos y otros partidos “venían haciendo desde décadas falsas promesas, sin resultado alguno”. “Ahora el SNP que asumió el gobierno le está dando a Escocia una voz más fuerte en Westminster (sede del Parlamento británico), y poderes reales serán devueltos. Las comunidades isleñas precisan de mayor autonomía y de una voz más fuerte, como también de una mayor representación, tanto en Westminster como en Holyrood, y el SNP está determinado a conseguirlo”, concluyó. Las medidas en Escocia podrían tener serias consecuencias para territorios británicos de ultramar cuyas soberanías están en disputa, como ocurre en las Islas Malvinas, las Islas Diego García o las Chagos. En el caso de las Malvinas, que en 2013 votó por abrumadora mayoría en un referéndum para seguir siendo colonia británica, la mayor devolución de poderes en las islas escocesas “podría tener un efecto dominó”, de acuerdo con analistas políticos y juristas. Según la Constitución, el Reino Unido es responsable de las relaciones exteriores de las islas, conservando el poder “para proteger los intereses del Reino Unido y de garantizar la buena gobernanza general del territorio”. El gobierno de las Malvinas tiene jurisdicción sobre la mayoría de los asuntos internos, aunque en circunstancias excepcionales y con la autorización del gobierno en Londres, el gobernador británico puede suspender la Constitución y tomar el control total de las islas. El poder ejecutivo del territorio británico de ultramar reside en Isabel II del Reino Unido, pero en la práctica es ejercido “en nombre y en representación de Su Majestad” por un gobernador designado por la reina, actualmente Colin Roberts. El gobernador británico sólo puede actuar en la instrucción del Consejo Ejecutivo (o el secretario de Estado británico en algunos casos excepcionales). De todos modos, el reciente avance del independentista SNP y el fantasma de una salida de Gran Bretaña de la Unión Europea (UE) podrían forzar a Londres a tener que dar mayor autonomía a ciertos territorios, especialmente en materia de economía, comercio e inversión. El hecho ocurre a sólo días de que las Malvinas conmemoren un nuevo aniversario por la “liberación” de las islas de la “ocupación” argentina, con una serie de programas públicos previstos para el domingo 14 en la capital de ese territorio, Puerto Stanley. El programa incluye un servicio religioso en la catedral, una ceremonia en el monumento a la Liberación, desfiles militares con miembros de las fuerzas armadas, y una recepción especial en la alcaldía oficiada por Colin Roberts a las autoridades de las islas y a los excombatientes británicos de la Guerra de Malvinas (1982). Resta por verse cuáles serán las consecuencias de la decisión del Ejecutivo de Escocia en el resto de los territorios británicos de ultramar, y qué implicaciones jurídicas tendrán para el resto del Reino Unido.

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