Excomediante lidera preferencias electorales en Guatemala

viernes, 4 de septiembre de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Guatemala celebrará elecciones presidenciales este domingo 6 de septiembre, en medio de una crisis política sin precedentes tras la destitución y detención del expresidente Otto Pérez Molina, acusado de encabezar “La Línea” una millonaria red de defraudación aduanera. Hoy se celebró el segundo día de la audiencia de primera declaración, en la que Pérez Molina rechazó la acusación de beneficiarse económicamente de la organización criminal que operaba en la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), mientras en las calles los guatemaltecos celebran su renuncia y se preparan para elegir a su nuevo mandatario. Según una encuesta realizada por la empresa privada Pro Datos y publicado hoy por el diario local Prensa Libre, quien encabeza las encuestas es el excomediante Jimmy Morales, candidato del partido de oposición Frente de Convergencia Nacional, con el 25% de la intención del voto. Por detrás está, con el 22.8% de la intención del voto, el empresario Manuel Baldizón de Libertad Democrática Renovada (Lider), principal partido de oposición en Guatemala. En tercer lugar está la exprimera dama Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), con el 18. 4 % de la intención de voto. La hija del general golpista José Efraín Ríos Montt (1982-1983), Zury Ríos, candidata presidencial de Visión Con Valores (VIVA), se mantiene en cuarto lugar con 7.2 %; le siegue Lizardo Sosa, del partido Todos, que tiene 5.8 % de preferencias del electorado y los nueve candidatos restantes están por debajo de esa intención. Mario David García, aspirante del oficialista Partido Patriota se fue hasta el octavo lugar con 3.4% de intención del voto. En una eventual segunda vuelta, según el sondeo, si Morales y Baldizón compitieran por la presidencia, ganaría el primero. Lo mismo ocurriría si disputara la primera magistratura con la exprimera dama Sandra Torres. En las elecciones del próximo domingo, además de presidente y vicepresidente, los guatemaltecos elegirán 158 diputados al Congreso, 20 al Parlamento Centroamericano y 338 corporaciones municipales para el periodo 2016-2020. Alejandro Maldonado quien pasó de vicepresidente a presidente el jueves pasado, tras la renuncia de Otto Pérez, servirá el resto del mandato y entregará el poder el 14 de enero de 2016. El destino de Pérez Molina se definirá el próximo martes 8, según informó el juez Miguel Ángel Gálvez quien al término del segundo día de audiencia de la primera declaración del exmandatario, dijo que necesita tiempo para dar su veredicto pues los alegatos presentados por César Calderón, abogado defensor de Pérez Molina “tienen cierta lógica”. El juez dijo que analizará todos los medios de prueba presentados durante la audiencia que concluyó este viernes después de dos días y en la que la Fiscalía pidió ligar a proceso a Pérez Molina por su participación en la red de defraudación aduanera. Por su parte, Pérez Molina insistió en su inocencia y afirmó que no se vendería ni perjudicaría a Guatemala por 800 mil dólares, cantidad que, según la Fiscalía, fue la parte que le correspondió por las ganancias ilícitas de defraudación a la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT). El exmilitar retirado afirmó que la prueba que presentó la Fiscalía de la recepción de ese dinero es un papel sin firma y sin ningún valor legal. Y afirmó que una prueba de que es incapaz de recibir sobornos se dio en 1993 cuando dirigió en Guatemala la captura del líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán quien, dijo, lo primero que intentó al ser capturado fue negociar y le ofreció 10 o 15 veces más del monto señalado por el Ministerio Público. También dijo que fue negociador del gobierno y suscribió el acuerdo de paz que puso fin al conflicto armado interno de 36 años, y participó en el restablecimiento de la democracia luego del autogolpe de Estado del presidente Jorge Serrano Elías (junio de 1993). Pérez Molina, insistió en que los señalamientos de sus acusadores, carecen de fundamento, y son “una irresponsabilidad”, con “la mala intención de hacerme daño”. Según el exmandatario, las acusaciones se basan en deducciones, “por rumores, que dicen, que cuentan, (…) Hoy tenemos día y medio de estar aquí sentados, y sólo vemos interpretaciones que hace el MP, para quererme vincular, a como dé lugar, a una red criminal, yo rechazo eso”, enfatizó. También señaló que el colombiano Iván Velásquez, titular de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) dependiente de Naciones Unidas, le pidió sugerencias de los temas a investigar en materia de crimen organizado y nunca se negó. Se habló de investigar en la SAT “y yo no lo negué, pero pude haber dicho que trabajara en otros temas, que eso no era prioritario (…) no lo hice, porque no tenía nada absolutamente que esconder”, afirmó y reiteró que nunca tuvo intención de evadir la justicia o huir del país, pese a que tuvo la oportunidad. Al final de la audiencia, Pérez Molina expresó su confianza en que “cada quien haga lo que le corresponde” y no se dejen llevar “por la presión mediática, por la presión de la gente y de sectores interesados o de un titular de prensa”. El expresidente se negó a contestar preguntas por recomendación de su abogado, lo que causó molestia entre los fiscales.

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