Gran Bretaña: Bloqueo a inmigrantes

viernes, 4 de septiembre de 2015
Londres (apro).- Gran Bretaña quiere cerrar las puertas a aquellos inmigrantes europeos que no tengan una oferta de empleo segura antes de ingresar al país, luego de acusar a la Unión Europea (UE) de contar con un “sistema sin fronteras” que considera ha llevado a la reciente crisis migratoria en el continente. La ministra del Interior británica, la conservadora Theresa May, afirmó el pasado 30 de agosto que el principio del libre movimiento dentro de la UE permitió que ciudadanos desempleados se trasladaran de nación a nación en el bloque en busca de trabajo y subsidios públicos, un hecho que, según la funcionaria, puso demasiada presión en los servicios estatales como la salud y la educación, y en la infraestructura básica del país. Para May, la oleada de cientos de miles de inmigrantes y refugiados que arriesgan sus vidas para alcanzar Europa en busca de un futuro mejor debería funcionar como un “llamado de atención” para los gobernantes europeos. La ministra del Interior hizo el anuncio días después que la Oficina Nacional de Estadística (ONS) confirmó que la migración neta a Gran Bretaña alcanzó un nivel récord: trepó a 330 mil entre marzo de 2014 y marzo pasado. “Esos números son lisa y llanamente demasiado elevados y no son sustentables a futuro”, aclaró la funcionaria “Tory”. En un artículo de opinión publicado en el diario conservador ‘The Sunday Times’, May sostuvo que reducir la migración neta del Reino Unido procedente de la UE “no debería amenazar el principio de libre movimiento”. “Cuando primero se creó el principio de libre movimiento implicaba la libertad de una persona para poder trabajar en otro país, no la libertad de cruzar fronteras para buscar trabajo o solicitar subsidios públicos”, sostuvo la ministra. Sin embargo, “el año pasado cuatro de cada diez inmigrantes europeos, unos 63 mil en total, vinieron a nuestro país sin empleo alguno”. En su artículo, May responsabilizó al sistema “sin fronteras” de la UE por la creciente crisis migratoria en el bloque. “Este es un llamado de atención para la Unión Europea. Sus líderes deben considerar las consecuencias de la migración descontrolada: en los salarios, en los empleos, en la cohesión social de las naciones como destino, en las economías y sociedades, y en las vidas y bienestar de aquellos que buscan establecerse aquí”, agregó. De acuerdo con May, si el Reino Unido busca controlar la inmigración dentro de sus fronteras “y recurrir en decenas de miles el número de inmigrantes, entonces el gobierno deberá tomar medidas estrictas”. “Vamos a confrontar intereses poderosos y restablecer el principio original del libre movimiento de personas dentro de la UE”, continuó. El último mes, May confirmó que Gran Bretaña enviará a prisión a aquellos propietarios que alquilen sus viviendas a trabajadores indocumentados, además de lanzar redadas contra inmigrantes “sin papeles” y empleadores que los contraten. Como criminales Por su parte, el Movimiento de Justicia, que defiende los derechos de inmigrantes, congregó el pasado 8 de agosto a medio millar de personas fuera del centro de detención de inmigrantes de Yarlswood, en el condado inglés de Bedforshire, para demandar su cierre inmediato. El grupo reclama que los inmigrantes “dejen de ser tratados como criminales”. En tanto, un grupo de 200 personas del Consejo Judío para la Igualdad Racial, incluidos 20 rabinos, firmaron una carta condenado las políticas inmigratorias del gobierno británico. “Nuestra experiencia como refugiados no es tan distante como para olvidar lo que significa ser tratados como criminales sólo por buscar un sitio seguro para vivir”, destacó el grupo, que hizo mención al desplazamiento de miles de refugiados judíos que escapaban a la violencia nazi desde que Adolf Hitler asumió el poder en Alemania en 1933. En tanto, Yvette Cooper, ministra del Interior en la sombra y una de las principales candidatas para la jefatura del opositor Partido Laborista, rompió el “tabú” político sobre la respuesta de Gran Bretaña a la crisis migratoria de Europa, al pedir al gobierno que defienda los valores de justicia y solidaridad, y acepte a al menos 10 mil personas que escapan de la violencia en Medio Oriente. “Gran Bretaña tiene que responder a una crisis humanitaria de una escala nunca vista desde la Segunda Guerra Mundial”, sostuvo la política en una ponencia en el Centro para la Reforma Europea, en Londres, el pasado 1 de septiembre. Cooper consideró que May debería poner fin “a la parálisis política” y convocar a una conferencia nacional con los municipios y alcaldías del Reino Unido para discutir cuántos refugiados podrían absorber. Para la parlamentaria laborista, cada pueblo del país debería aceptar unas 10 familias refugiadas. “Si Gran Bretaña acepta ese plan, podrían ingresar 10 mil refugiados en un mes, no sólo de Siria, sino también de Irak y Libia”, agregó. La candidata a la jefatura del Laborismo admitió que su posición “es políticamente impopular”, pero aclaró que la población británica aceptará la propuesta “si el gobierno separa el tema de la inmigración del de asilo”. Durante su ponencia, Cooper sostuvo que el Reino Unido “está atrapado en un pantano de cobardía política”, donde los políticos tienen miedo que los electores no los voten si están a favor de recibir a refugiados.“Esto incluso cuando nuestra nación ha dado protección y asilo a muchas personas perseguidas durante siglos. En estos momentos es necesario un liderazgo moral”, aclaró. A diferencia de lo que afirmó esta semana el jefe del xenófobo y anti-inmigración Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel Farage --quien dijo que muchos de los que escapan de Medio Oriente no son refugiados--, Cooper afirmó: “Cientos de miles de refugiados están escapando de nuevos gobiernos totalitarios, y Europa debe ayudarlos, del mismo modo que lo hicimos en el pasado. No podemos seguir así. Es inmoral, es cobarde y nada británico”. La legisladora en la oposición admitió que Gran Bretaña enfrenta décadas de batallas para combatir el totalitarismo en Medio Oriente, y también dijo que hay algunos inmigrantes que no son refugiados “pero ello no implica que debamos quedarnos de brazos cruzados”. Cooper coincidió con la canciller alemana Angela Merkel acerca de que la crisis migratoria en la UE genera serios interrogantes acerca del Acuerdo de Schengen por el libre movimiento de personas dentro del bloque. “Esos países que están dentro del acuerdo de Schengen deben repensar juntos cómo mejorar los controles fronterizos para manejar mejor este desafío migratorio. Y esto significa llevar a la justicia aquellos que lucran con la vida de personas de una forma cobarde y miserable”, dijo Cooper. Para la parlamentaria, es hora de alcanzar un acuerdo internacional “que ponga fin al comercio ilegal que llevó al tráfico de personas en pateras y barcos, y que provocó la muerte de miles de personas tratando de cruzar a Europa”. “El Reino Unido se ha negado a aceptar refugiados del Mediterráneo, se negó a absorber a cientos de refugiados sirios vulnerables de los campos, e incluso deportó a refugiados sirios a otros países europeos que habían aceptado a más refugiados, simplemente porque pasaron por esos países primero. Alemania ha dado más refugio a sirios en un mes que nosotros en todo un año”, concluyó. En total, Hungría y Suecia reciben tres veces más de refugiados que Gran Bretaña, incluso siendo naciones más pequeñas. Alemania recibió 12 veces más que el Reino Unido. Según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Europa registró la llegada de 340 mil inmigrantes y refugiados desde que empezó este año, y de ese total un 30% fueron mujeres y niños, una situación que “requiere una respuesta integral de la UE”. La entidad destacó que sólo en julio arribaron al país 100 mil extranjeros, en su mayoría de países que padecen conflictos bélicos y violencia como Siria, Libia o Eritrea. La mayoría de los inmigrantes que llegan a Europa buscan alcanzar Alemania o Suecia, atravesando Grecia y Hungría. El gobierno alemán estima que al menos 800 mil inmigrantes arribaron este año a su país. El semanario alemán ‘Der Spiegelinformó, citando fuentes del gobierno de Merkel, que la UE destinará una cifra millonaria para detener la llegada de inmigrantes de África. Dicha cooperación tendrá condiciones específicas y su objetivo será reducir el flujo de refugiados. Bajo dicho acuerdo, la UE exigirá el rápido retorno a sus países de origen de todos los refugiados que, una vez realizados los trámites pertinentes, no obtengan la concesión de asilo. Como parte de la iniciativa, el bloque europeo incentivará a los países de origen con aportaciones que ayuden a facilitar el regreso y las condiciones de restablecimiento, a partir de una concesión de fondos ligada a la cooperación de cada país en la repatriación de refugiados. Se espera que los términos concretos de ese gran rescate europeo para África, sujeto a condicionalidad en la repatriación de refugiados, seatratado en la cumbre UE-África que se celebrará en Malta los días 11 y 12 de noviembre, donde los países de ambos continentes tratarán el tema de la creciente crisis migratoria y sus implicaciones.

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