Ataques a Trump imperan en aburrido debate de candidatos a la vicepresidencia de EU

martes, 4 de octubre de 2016
WASHINGTON (apro).- En un debate civilizado pero aburrido, los aspirantes a la vicepresidencia de Estados Unidos, el demócrata Tim Kaine y el republicano Mike Pence defendieron a sus candidatos presidenciales Hillary Clinton y Donald Trump, respectivamente, al decir que son los más calificados para asumir el Poder Ejecutivo el 20 de enero de 2017. Aun cuando Kaine, senador federal por el estado de Virginia, asumió una posición más agresiva que Pence durante los 90 minutos del debate, el evento político destacó por su ambiente soporífero, en contraste con el que sostuvieron el pasado 26 de septiembre los candidatos presidenciales. “La posibilidad de que Trump llegue a ser presidente nos espanta hasta el nivel de la muerte”, dijo Kaine durante el debate celebrado en la Universidad de Longwood, en Virginia, moderado por Elaine Quijano, reportera de la cadena de televisión CBS. Bajo el formato de “conversaciones” y sentados a los extremos de una mesa ovalada, los debatientes nunca se salieron “del guión”; se dedicaron a destacar las cualidades de sus compañeros de fórmula, pero sin criticar concienzudamente a sus contrincantes como se pronosticó, especialmente de Pence contra la candidata demócrata. Los participantes abordaron todos los aspectos importantes de los intereses de Estados Unidos: economía, política social, seguridad nacional, política exterior, la aplicación de la ley, divisiones raciales e inmigración. En este último, Pence, gobernador del estado de Indiana, aseguró que Trump tiene la mejor fórmula para resolver las imperfecciones de las leyes de inmigración. “Tiene un plan que de una vez por todas pondrá fin al problema de la inmigración indocumentada”, puntualizó. En contraste, dijo que el de Clinton propone una política de fronteras abiertas. Kaine le respondió al delinear la propuesta de la exsenadora, cuyo objetivo es hacerla más humanitaria y no una “fuerza de deportación” que sacaría de Estados Unidos a unos 16 millones de inmigrantes; como promete el republicano. “Será una reforma migratoria integral con más control de la frontera que dará la ciudadanía y regularización a los inmigrantes indocumentados que paguen impuestos y cumplan con las leyes”, indicó el candidato vicepresidencial demócrata. Entre cada respuesta a los aspectos abordados en el debate, Kaine aprovechó para recordar al auditorio estadunidense que el magnate es un “misógino, racista y un demagogo” que no tiene la experiencia ni el conocimiento requeridos para presidir la nación. “No ha pedido disculpas a las mujeres a quienes trata de cerdas. No ha pedido disculpas al presidente Barack Obama por poner en duda su nacionalidad… y ha calificado a los mexicanos de criminales y violadores”, sentenció Kaine. Sin perder la cordura y en claro contraste con la personalidad del candidato presidencial de su partido, Pence infructuosamente intentó defender a Trump. “Aun cuando ha insultado, lo dicho por él no es ni una fracción de los insultos de Clinton a los estadunidenses que apoyan a Trump; a quienes calificó de deplorables”, acotó Pence. El impago de impuestos en 1995 Uno de los momentos poco menos tediosos del debate ocurrió cuando Quijano cuestionó a los participantes sobre la revelación de este fin de semana hecha por el periódico The New York Times, a propósito de que en 1995 Trump perdió 916 millones de dólares por el mal manejo de sus negocios, razón por la que no pagó impuestos federales durante más de una década. “Pasó tiempos difíciles y pese a eso ha creado decenas de miles de empleos para los estadunidenses con sus negocios y empresas”, subrayó Pence. No obstante, no respondió a la pregunta de la moderadora sobre si consideraba justo que Trump no pagara impuestos por esa causa. Kaine sacó ventaja al tema y recordó al auditorio nacional que Trump ha incumplido con su promesa de dar a conocer sus declaraciones tributarias. Ese mismo hecho contrasta con Pence, quien para hacerse candidato a la Vicepresidencia, entregó al candidato republicano los comprobantes de sus responsabilidades fiscales a nivel estatal y federal. “Si Trump se considera un genio por no pagar impuestos, entonces a todos los que cumplimos con las leyes tributarias y trabajamos duro nos hace ver como imbéciles”, subrayó Kaine. Sin el mismo énfasis que Trump y tal vez acorralado por no poder refutar las acusaciones de Kaine, el candidato vicepresidencial republicano se limitó a descalificar a Clinton sobre temas de política exterior. Por ejemplo, acusó que la inestabilidad en el Medio Oriente, especialmente en Siria, es culpa de la exsecretaria de Estado en el gobierno de Obama. Además, la responsabilizó de que Rusia intente imponer su ideología en el mundo y que el terrorismo internacional continúe con atentados masivos en casi todo el mundo. “Por ella el Medio Oriente está dando vueltas sin sentido. Y por culpa de ella mataron a cuatro personas en Libia y el Estado Islámico gobierna en Siria”, declaró Pence. De política económica, los candidatos a la Vicepresidencia aseguraron que Clinton y Trump tienen listos programas que repuntarán el crecimiento macroeconómico. El republicano previó que de llevarse a cabo el plan de la candidata demócrata, se duplicaría el déficit federal y se crearían leyes de aumento de impuestos que desatarían la pérdida de millones de empleos y la fuga de éstos a otros países. El demócrata contestó que Trump no tiene idea de lo que quiere hacer económicamente con el país y que lo único garantizado es instrumentar un política económica discriminatoria que empobrecerá a la clase media y favorecerá a las grandes empresas y a los multimillonarios con reducciones de impuestos. El desanimado debate vicepresidencial abrió un mayor interés en el próximo enfrentamiento político entre Clinton y Trump que se realizará el domingo 9 de octubre. Las estadísticas sobre el proceso electoral de Estados Unidos anotan que ningún debate entre los candidatos a la Vicepresidencia influye en la decisión de los votantes estadunidenses para elegir a su próximo presidente. El último debate entre Trump y Clinton se realizará el 19 de octubre. Analistas políticos han considerado a Pence y a Kaine como candidatos a la Vicepresidencia más desapercibidos por los electores estadunidenses, debido a la polémica personalidad de Trump y Clinton, quienes con sus campañas y propuestas tienen ampliamente dividido al país. Al concluir el debate, algunos medios de comunicación como las cadenas de televisión CNNMSNBCABC y CBS consideraron que Kaine tuvo un mejor papel que Pence al defender a su candidata y a las políticas que quieren instrumentar si ganan las elecciones presidenciales del martes 8 de noviembre.