La corrupción es el 'peor cáncer” en los hospitales: Papa Francisco

jueves, 15 de diciembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El “peor cáncer” en los hospitales es la corrupción, aseguró este jueves el Papa Francisco al recibir a la comunidad del centro médico del Vaticano “Bambino Gesú”, que afrontó una fuerte crisis interna en el pontificado de Benedicto XVI. En una audiencia a la que asistieron más de tres mil personas, entre médicos, enfermeras, pacientes y familiares, el máximo pontífice de la Iglesia católica reconoció que el hospital vivió “algunas épocas no tan buenas”. “Vean a los niños. ¿Yo puedo hacer negocios corruptos con estos niños? ¡No!”, exclamó. Ya lo había dicho con claridad la actual presidenta de la Fundación “Bambino Gesù” (Niño Jesús), Mariella Enoc: “Nuestro hospital no debe ser ni un centro de poder ni un centro de ganancia”. Enoc fue designada por el Papa en sustitución de Giuseppe Profiti, quien pagó con dinero de la fundación la remodelación de un departamento en el Vaticano del exsecretario de Estado de la Santa Sede, Tarcisio Bertone. Esa operación provocó un escándalo de magnitud internacional y es aún investigado por el tribunal vaticano, de acuerdo con información difundida por la agencia Notimex. Durante la audiencia con la comunidad del hospital “Bambino Gesú”, el único instituto sanitario de exclusiva propiedad del Vaticano, el Papa escuchó los testimonios de una enfermera, un auxiliar, un estudiante de enfermería y una expaciente. Uno de ellos le preguntó al pontífice cuál debería ser la “marca de fábrica” del hospital. En su respuesta, el líder católico aseguró que existe la tentación de transformar “una cosa tan bella como un hospital de niños” en una empresa y hacer negocio, “y los médicos se convierten en negociantes, los enfermeros en negociantes, ¡todos negociantes!”. Añadió: “No voy a decir que todo es perfecto para los que trabajan en el Bambino Gesú, pero la marca de fábrica es estar cansado, sudado, sucio, incluso con ganas de irse a casa, pero también con ganas de quedarse, de dar la vida ahí. Pero solo me daría miedo una cosa: la corrupción”. Prosiguió: “El cáncer más fuerte de hospitales como estos es la corrupción: que no viene de un día para otro, se cae lentamente, hoy una propina aquí, mañana una mordida allá, pasado mañana un enchufe allá y lentamente, sin darse cuenta, se acaba en la corrupción. Los niños no son corruptos”. Jorge Bergoglio lamentó que en la actualidad se hagan muchos negocios con la salud y se engañe a mucha gente con la industria de la enfermedad, pero advirtió que el hospital del Vaticano “debe saber decir no”. Y sentenció: “Pecadores sí, lo somos todos, pero corruptos nunca”.

Comentarios