Ejecución de embajador cimbra alianza Rusia-Turquía en Siria

lunes, 19 de diciembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El asesinato este lunes del embajador ruso en Turquía, Andréi Karlov, supone un traspié en la cooperación entre Moscú y Ankara en la lucha contra el terrorismo yihadista y el arreglo del conflicto en Siria. El presidente ruso Vladimir Putin advirtió que “el crimen es, sin lugar a dudas, una provocación destinada a abortar la normalización de las relaciones ruso-turcas y torpedear el proceso de paz en Siria”. También recordó que ese proceso es apoyado “activamente por Rusia, Turquía, Irán y otros países interesados en el arreglo del conflicto sirio”. Luego de confirmarse la muerte del embajador en pleno centro de la capital turca, Putin se reunió con su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, y los jefes del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) y del Servicio de Inteligencia Exterior. Putin enfatizó que “la respuesta al asesinato del embajador ruso en Turquía será el reforzamiento de la lucha contra el terrorismo. Y los bandidos lo sentirán en sus propias carnes”. Incluso tachó de “vil” el asesinato del diplomático de 62 años, en el cargo desde 2013, y adelantó que ha acordado con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, la investigación conjunta de lo ocurrido en el centro de Ankara. “Debemos saber quién está detrás del asesino”, dijo Putin, que ha encargado garantizar tanto la seguridad de las legaciones diplomáticas rusas en Turquía como las turcas en territorio ruso. Enseguida alabó la figura del embajador ruso en Ankara, “un extraordinario diplomático” que mantenía buenas relaciones con las autoridades y otras fuerzas políticas turcas y que le acompañó personalmente durante su último viaje a ese país. En sincronía María Zajárova, portavoz rusa de Exteriores, sostuvo que “catalogamos lo ocurrido como un atentado terrorista. El terrorismo no vencerá. Lo combatiremos firmemente. Hoy mismo este asunto será planteado ante el Consejo de Seguridad de la ONU”.