'Tengo fuerza, ánimo y coraje para enfrentar la injusticia”: Rousseff

lunes, 18 de abril de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Tras la derrota sufrida ayer en la Cámara de Diputados, la presidenta brasileña Dilma Rousseff anunció que peleará hasta el final para evitar que el Senado apruebe el pedido de impeachment exigido por la oposición, en virtud de que –dijo– se trata de una “injusticia”. “No me dejaré abatir, no me voy a paralizar por esto, voy a continuar luchando (...) como lo hice toda la vida”, anunció la mandataria en una rueda de prensa en Brasilia. “Tengo fuerza, ánimo y coraje para enfrentar la injusticia (...). Recibí 54 millones de votos y me siento indignada por la decisión” de la Cámara, proclamó la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), acusada de ocultar la magnitud de los déficit públicos. Añadió: “No hay en mi contra una acusación de desvío de dinero público, no hay una acusación de tener dinero en el exterior. Por eso creo que (el pedido de impeachment) es una injusticia. Personas con cuentas en el exterior presiden la sesión de una cuestión tan grave”, señaló Rousseff, en referencia al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, investigado por corrupción. Éste, mientras tanto, demandó a su par en el Senado, Renan Calheiros, que acelere el impeachment de Rousseff. “Brasil necesita salir del fondo del pozo y tenemos que resolver esta situación lo más rápido posible. El Senado debe darle celeridad”, declaró el domingo el legislador. Pero Calheiros advirtió que se atendría minuciosamente a las disposiciones de la Constitución. “Nos piden agilizar el proceso, pero no podemos agilizarlo y que parezca un atropello”, declaró a periodistas. “Garantizaremos el proceso legal, los plazos de la defensa y tomaremos siempre en consideración la Constitución federal”, subrayó. Si la moción se aprueba en el Senado y el juicio se instala, Rousseff sería separada transitoriamente del cargo y sustituida por el vicepresidente Michel Temer –quien prosigue con sus contactos para formar un nuevo gobierno–, a la espera de que los propios senadores declaren en un plazo máximo de 180 días a Rousseff culpable o inocente. En la primera hipótesis, Temer concluiría el mandato hasta fines de 2018. La bancada del PT en la Cámara de Diputados denunció hoy en un comunicado una tentativa de “golpe de Estado (...) liderado por Temer y por Cunha, con apoyo de medios financieros y empresariales que quieren mermar los derechos económicos, sociales y laborales del pueblo brasileño”. Sobre la designación de su predecesor y mentor, Luiz Inácio Lula da Silva, para ocupar el cargo de ministro jefe de gabinete, Rousseff dijo que espera que el Supremo Tribunal Federal (STF) desbloquee el nombramiento esta semana. Un magistrado la había paralizado por sospechar que esa designación obedecía a una estratagema para poner a Lula al abrigo de la justicia ordinaria, que investiga si obtuvo beneficios de la red de corrupción de Petrobras. “Lula ha ayudado mucho y esperamos que esta semana se le autorice a asumir” el cargo ministerial, señaló Rousseff. “Espero que pueda venir a aportar una gran contribución”, agregó. Rousseff anunció además que habrá una “gran recomposición ministerial” para “construir un gran camino”, pero antes de eso tendrá que evitar que el Senado abra en su contra el proceso de impeachment.

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