Presidente de Ecuador calcula pérdidas por 3 mil mdd tras terremoto

martes, 19 de abril de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente ecuatoriano Rafael Correa informó que el terremoto del sábado 15, con saldo de 415 muertos y más de 2 mil heridos hasta el momento, ocasionó pérdidas por aproximadamente 3 mil millones de dólares. "Las pérdidas son multimillonarias, yo calculo a groso modo 3 mil millones de dólares, un 3% del producto interno bruto, y eso significa reconstrucción de años. Es una lucha larga, por eso invito a no desanimarnos", dijo en declaraciones a la prensa, luego de un recorrido que realizó por las poblaciones de la costa norte de la provincia de Manabí (oeste), la más devastada por el terremoto. El mandatario lamentó la pérdida de vidas humanas, y dijo que en proporción de habitantes la localidad de Canoa, en el norte, es la más golpeada por el sismo, pues 80% de ese balneario ha desaparecido. “Es un pueblo fantasma”, expresó Correa al reconocer las dificultades que existen para llegar a ese punto de la costa ecuatoriana. Señaló, asimismo, que la atención y la provisión de alimentos a los damnificados están garantizadas, así como el trabajo de los equipos de rescatistas en las zonas de desastre. La noche del sábado 16 se registró un terremoto de 7.8 grados de magnitud que impactó con fuerza en la costa central del país y afectó principalmente a ciudades como Pedernales, donde apenas dos o tres edificios quedan en pie; Portoviejo, cuyo casco comercial y bancario quedó arrasado, y Manta, cuya zona hotelera quedó muy dañada, destacó la agencia AP en un despacho informativo. Ayer, el gobierno ecuatoriano autorizó al Ministerio de Finanzas un desembolso de 160 millones de dólares para atender los daños causados por el sismo, provenientes de un presupuesto de 600 millones de dólares que tiene el país para los casos de contingencia. El Ejecutivo también decidió transferir 43 millones de dólares a los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) de Manabí, para ayudarles a conseguir recursos con los cuales afrontar la emergencia. Desde las primeras horas del desastre, alrededor de 654 rescatistas del exterior se han integrado a las personas de organismos de socorro ecuatorianos que trabajan para rescatar a sobrevivientes debajo de toneladas de escombros. Y mientras comienza a llegar la ayuda humanitaria, la gente hace largas filas para comprar agua embotellada, y muchos vecinos duermen en campamentos improvisados o en la calle.

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