Por escasez, los venezolanos han tenido que reducir el consumo de alimentos

lunes, 25 de abril de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La alimentación se ha convertido en la preocupación mayor en Venezuela, donde ahora son los especuladores quienes dominan el escenario, aseguró el economista privado Jaime Zúñiga Roldán. Catedrático jubilado de La Universidad del Zulia (LUZ) y asesor de varias empresas nacionales, Zúñiga Roldán destacó que los alimentos básicos escasean cada vez más y, por tanto, los venezolanos han debido reducir el consumo. “El gobierno no ha logrado acabar con el llamado ‘bachaqueo’ (reventa con sobreprecio) y muchos aseguran que más bien lo estimula”, precisó. Los problemas de oferta, agregó, son los que propician el “bachaqueo”, y continúan presentes a pesar de la reestructuración que hizo el gobierno en la red pública de alimentos. “Los venezolanos se encuentran desesperanzados, ya que hasta ahora las colas y los especuladores dominan un escenario donde el pueblo heroico lucha por conseguir un kilogramo de harina y los revendedores usureros se la ponen difícil exigiéndole precios astronómicos por ella”. Añadió: “Los precios aumentan velozmente, el desabastecimiento obliga a largas colas para comprar productos básicos y la cantidad de personas que no se nutren adecuadamente crece rápidamente”. Destacó, asimismo, que las estadísticas del Banco Central de Venezuela (BCV) detallan que entre 2013 y 2015 el precio de los alimentos y bebidas registró un salto de 739%, “lo que ha impactado con fuerza a la mayoría de las familias, sobre todo a las de menos recursos”, refirió el economista. Y recalcó que un estudio realizado recientemente por el magisterio venezolano revela que la manera de alimentarse ha pasado a ser una de las principales diferencias entre las clases sociales: “Mientras la alta consume de todo, la baja solo come arroz con mantequilla”. Ese mismo estudio, sostuvo, reveló que nueve de cada diez venezolanos está consumiendo menos y su alimentación es de mala calidad, ya que actualmente no ingiere carne, pollo, leche, caraotas, huevos, queso, pescados, sino carbohidratos, que es lo único que se consigue. Según Zúñiga, las causas del incesante incremento de los precios es el divorcio entre la oferta y la demanda, estimulada con gasto público financiado en buena parte con dinero sin respaldo emitido por el BCV.

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