El ataque a bar en Orlando 'claro ejemplo del extremismo autóctono": Obama

lunes, 13 de junio de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, señaló que la información extremista que se difunde por internet habría inspirado el ataque en Orlando, y aseguró que la investigación se maneja como una pesquisa sobre terrorismo. El mandatario estadunidense sostuvo que no hay pruebas claras de que Omar Siddique Mateen, el hombre que abrió fuego contra una discoteca popular entre la comunidad gay, con saldo de 50 muertos, haya recibido órdenes de un grupo terrorista para realizar su ataque o que haya sido parte de un complot mayor. Fue un “acto de terrorismo y odio”, resaltó, a pesar de que el sujeto declaró su lealtad al Estado Islámico durante una llamada a la policía antes del ataque. Según Obama, la masacre es “un claro ejemplo del extremismo autóctono que nos tiene preocupados desde hace tiempo". Al respecto, el padre del tirador, Mir Saddique, dijo a la cadena NBC que no cree que el ataque protagonizado por su hijo se deba a motivos religiosos sino a motivaciones homófobas. “No tiene nada que ver con la religión”, sostuvo, y destacó que su hijo se indignó hace dos meses cuando, durante una visita a Miami, vio a dos hombres besándose. Obama precisó que el atentado de ayer en Orlando fue similar a un tiroteo el año pasado en San Bernardino, California, y pidió asegurarse “de que no sea tan fácil conseguir armas para una persona que quiera hacer tanto daño”. Después de ser informado sobre la investigación que realizan el director del FBI James Comey, el secretario de Seguridad Nacional Jeh Johnson, y otros funcionarios, Obama sostuvo que los investigadores aún estudian cuáles fueron las motivaciones del atacante, como el hecho de que la matanza tuvo lugar en un centro nocturno para gays. De acuerdo con información del diario ‘El País’, Mateen había sido investigado en dos ocasiones por el FBI y, según fuentes de la agencia federal, realizó dos viajes a Arabia Saudí, uno de ellos en 2012. Al año siguiente, la agencia de seguridad fue alertada por los “comentarios infamatorios que hizo a sus compañeros de trabajo en los que presumía de posibles lazos terroristas”, según reveló este lunes Roland Hopper, agente del FBI en Orlando. Hopper explicó sobre las investigaciones, que incluyeron entrevistas con varios testigos, vigilancia y rastreo de documentación: “No nos permitieron verificar el contenido de sus comentarios y cerramos la investigación”, dijo, aunque calificó los comentarios de Mateen como “salvajes”. El presunto tirador alegaba ante sus compañeros que tenía amigos en Al Qaeda y Hezbolá, así como conexiones con los responsables del atentado de la maratón de Boston. Mateen no reconoció en una primera entrevista que hubiera hecho tales afirmaciones y declaró que no conocía realmente esos grupos terroristas. Sin embargo, en una segunda conversación admitió haber hecho referencia a ellos. “Parecía que estaba buscando cualquier oportunidad para asociarse con el grupo del momento”, declaró un agente al diario The Wall Street Journal. Aunque esa investigación quedó cerrada, el nombre de Mateen resurgió poco después, en 2014, por su posible asociación con Moner Abu-Salha, otro ciudadano de Florida acusado de ser el primer estadounidense que viajó a Siria y perpetró allí un ataque suicida. Según el FBI, ambos acudían a la misma mezquita, pero abandonaron sus pesquisas al no poder determinar que hubiera un vínculo personal entre ellos, destacó ‘El País’.

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