Obama lamenta fallo y reta: "no deportaré a indocumentados que cumplan la ley"

jueves, 23 de junio de 2016
WASHINGTON (apro) – El presidente de Estados Unidos Barack Obama, calificó de desafortunado al fallo de la Corte Suprema de Justicia de su país, que bloqueó su Orden Ejecutiva para regularizar de manera temporal el estatus de residencia y laboral de unos cuatro millones de inmigrantes indocumentados. “Estoy decepcionado”, declaró Obama durante una breve conferencia de prensa en la Casa Blanca. El mandatario acotó que la decisión de cuatro votos a favor y cuatro en contra de la Corte Suprema, mantiene el estatus quo de un sistema migratorio imperfecto. En claro desafío al impase en la Corte Suprema y a los republicanos que se opusieron a la Orden Ejecutiva que emitió en noviembre de 2014, Obama destacó que no deportará a inmigrantes indocumentados que han cumplido con las leyes y que no tienen antecedes penales. “Las deportaciones –de inmigrantes indocumentados—serán una prioridad menor para la aplicación de la ley; a menos que cometan algún delito”, enfatizó el presidente de Estados Unidos. Obama achacó el empate en los votos del fallo de la Corte Suprema a la oposición de los republicanos que controlan la representación de la Cámara de Senadores y de Representantes en el Congreso federal. El presidente indicó que el rechazo a debatir, considerar y votar sobre la nominación que hizo del juez Merrick Garland para ocupar el noveno puesto de la Corte Suprema que está vacante, tendrá efectos negativos en temas de interés nacional, como el de la reforma migratoria que tarde o temprano tendrá consecuencias negativas en las prioridades nacionales. Obama aseguró que en lo que resta de su mandato (que concluye el 20 de enero de 2017) no se deportará ni cambiará el estatus de regulación temporal de unas 730 mil personas, quienes ingresaron a Estados Unidos como inmigrantes indocumentados cuando eran menores de edad. La regulación de permanencia y de trabajo en Estados Unidos de estas personas se modificó bajo la ley conocida como Acta de Acción Deferida (DACA, por sus siglas en ingles). “La decisión de hoy es una frustración para quienes desean el crecimiento económico del país y la racionalidad para el sistema migratorio que permita a las personas salir de las sombras”, manifestó Obama en la breve conferencia de prensa. El presidente reconoció que no habrá oportunidad de actuar en ningún frente sobre una reforma migratoria hasta después de las elecciones presidenciales y generales del próximo 8 de noviembre. “Este es un año electoral”, acotó Obama para luego matizar que los republicanos “usarán el tema (migratorio) para espantar a la gente y de la posibilidad de que se instrumente una amnistía”. Bajo este contexto el presidente de Estados Unidos acusó a los republicanos de utilizar al tema migratorio para beneficio electoral, lo cual según el mandatario no alivia las imperfecciones del sistema de inmigración que debe ser modificado de forma integral. En respuesta a las críticas a su política migratoria, Obama aseguró que su gobierno fortaleció la vigilancia en la frontera con México, enviando a más agentes de la Patrulla Fronteriza e instalando tecnología de punta que ayudó a disminuir el flujo de inmigrantes indocumentados, el cual ha bajado a niveles similares a los que se registraron en la década de los años 70 del siglo pasado. “Millones de personas han salido adelante cumpliendo la ley bajo esta política (DACA), han estado viviendo en el país por años e incluso en algunos casos por décadas. Por ello, no es la solución al problema el mantener las imperfecciones al sistema migratorio”, subrayó Obama. Respecto al cumplimiento de las leyes de inmigración sobre deportaciones, el presidente estableció que sólo serán sacados de Estados Unidos y deportados a sus países de origen, criminales, pandilleros, asesinos y otros inmigrantes indocumentados que hayan cometido faltas graves. En conferencia de prensa en el Capitolio, Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes y líder de los republicanos reaccionó de forma contundente a la decisión de la Corte Suprema y a las críticas lanzadas por Obama. “El ajuste a las leyes de inmigración corresponde únicamente al Congreso federal”, sentenció Ryan.

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