Alarma 'purga” contra desleales al gobierno turco

miércoles, 20 de julio de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A raíz del fallido golpe de estado en Turquía, más de 50 mil personas han sido detenidas, despedidas o suspendidas de sus puestos de trabajo, situación que tiene alarmados a observadores internacionales. La agencia de prensa progubernamental Anadolu informó que el Consejo de Enseñanza Superior (YÖK) de Turquía prohibió a los profesores universitarios los viajes de trabajo al extranjero, y urgió a las instituciones académicas que tienen profesores fuera del país que los hagan regresar “lo antes posible”. Según información publicada por la agencia Notimex, cinco días después de la fracasada asonada militar, la purga de los que se consideran desleales al presidente Recep Tayyip Erdogan se amplió para incluir a profesores, decanos universitarios y los medios de comunicación. Ayer, las autoridades cerraron medios de comunicación y 15 mil personas fueron dadas de baja del Ministerio de Educación. “Hemos llevado a cabo un trabajo respecto a los empleados públicos que estén vinculados a FETÖ”, precisó esa dependencia en un comunicado. Las siglas FETÖ describen las redes de simpatizantes de Fetulah Gülen, que hasta 2013 era uno de los principales aliados del gobierno, pero ahora es acusado de ser el responsable del golpe fallido, pese a que el clérigo ha negado cualquier implicación en la asonada. A raíz de la intentona golpista, miles de empleados estatales y personal militar han sido despedidos o detenidos, incluidos tres mil jueces. La eliminación de los funcionarios ha alarmado a los observadores internacionales, y la Organización de las Naciones Unidas ha instado al gobierno turco a mantener el estado de derecho y la defensa de los derechos humanos. A partir del lunes, más de ocho mil personas han sido detenidas por su supuesta participación en los planes para derrocar al gobierno de Erdogan. Las represalias han llegado al punto de que la agencia de asuntos religiosos Diyanet, la más alta autoridad islámica de Turquía, ha anunciado que los golpistas fallecidos no tendrán exequias religiosas. En tanto, Erdogan ha hablado de la reinstauración de la pena de muerte en Turquía –abolida en 2002–, como represalia para los líderes del intento de golpe. El gobierno turco insiste en acusar al clérigo Gülen, que vive autoexiliado en Estados Unidos, de orquestar la intentona golpista en la que murieron 240 personas y mil 400 resultaron heridas, según el último balance de Anadolu.

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