Exsicario acusa a presidente de Filipinas de haber ordenado cientos de asesinatos

jueves, 15 de septiembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Édgar Matobato, de 57 años, quien dice ser un sicario arrepentido, acusó al presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, de haber ordenado matar a cientos de personas, entre narcotraficantes, opositores políticos y periodistas críticos, cuando fue alcalde de la ciudad sureña de Davao. Lo hizo en una comparecencia ante el Senado, en la que afirmó haber sido miembro del llamado Escuadrón de la Muerte de Davao (DDS), formado desde 1980 e integrado por policías y rebeldes que cumplían las supuestas órdenes de asesinato de Duterte, informó la agencia Notimex. Arrepentido de sus crímenes, Matobato reveló que mientras Duterte fue alcalde de Davao, ordenó la muerte de centenares de criminales y oponentes políticos, e incluso él mismo habría disparado contra uno de ellos. Duterte, quien asumió la presidencia filipina el 30 de junio pasado, ha negado la existencia del DDS pero el exsicario dio detalles del origen del escuadrón y de las atrocidades que se cometieron por órdenes directas del exalcalde. Relató que el DDS se llamó al principio "Muchachos de la Lambada" y que el grupo funciona hasta ahora en Davao, aunque ahora es conducido por la hija de Duterte, de nombre Sara, quien es la alcalde, y su hijo Paolo, vicealcalde. Sin embargo, según el sicario arrepentido, el grupo sigue aún bajo las órdenes directas de Duterte o de jefes de la Policía de la ciudad de Davao, que son cercanos al presidente. "Nuestra principal tarea era matar a criminales como vendedores de drogas, violadores y ladrones. Eran las clases de personas que matamos todos los días, aunque no todos nuestros objetivos eran criminales", confesó Matobato. Detalló que entre las víctimas no vinculadas al narco estuvieron el novio de la hermana de Duterte y un periodista local que había criticado al actual presidente cuando era alcalde de Davao, así como un político rival y sus guardaespaldas y otras dos personas que eran enemigos de su hijo. "Les quitábamos la ropa, quemábamos sus cuerpos y los demolíamos. Una de las víctimas, un sospechoso de secuestro, fue lanzado vivo a los cocodrilos para que se lo comieran. Otros fueron enterrados en una cantera propiedad de un miembro del DSS", relató Matobato. El exsicario reveló también que dejó el escuadrón de la muerte en 2013, porque sentía culpa de lo que estaba pasando y entró en un programa de protección de testigos del gobierno. No obstante, dijo, cuando Duterte llegó a la presidencia dejó el programa porque temía por su vida. "Ahora, he decidido declarar porque quiero que la gente sepa lo que ocurrió y puedan ponerle un fin... Mi conciencia me estaba molestando", declaró. Duterte, conocido como el "Donald Trump filipino", fue procurador y alcalde de la ciudad de Davao, donde construyó una reputación de "mano dura" por sus métodos de lucha contra la delincuencia y principalmente contra los funcionarios involucrados en ella. Ya como presidente ha prometido acabar con los criminales en sus primeros días de gobierno, llevar a la horca a quienes cometan delitos como tráfico de drogas, asesinato, secuestro y robo con violencia.

Comentarios