Trump desoye protestas de ambientalistas y firma dos órdenes ejecutivas para construir oleoductos

martes, 24 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Pese a las protestas de diversos grupos de ambientalistas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes dos órdenes ejecutivas para la construcción de los oleoductos Dakota Access y Keystone XL. Valorado en 3 mil 800 millones de dólares, el oleoducto Dakota Access de Energy Transfer Partners LP transportaría crudo desde la formación petrolera Bakken del estado de Dakota, a través del Medio Oeste, hasta la Costa del Golfo de México estadunidense. En 2015, durante el mandato de Barack Obama, el oleoducto Keystone XL de TransCanada Corp fue rechazado después de que los ambientalistas hicieron campaña contra el proyecto durante más de siete años. De acuerdo con un despacho informativo de la agencia Reuters, la acción de Trump, que se produce en su cuarto día en el cargo, sería un impulso para los productores petroleros, preocupados por la limitada capacidad de los oleoductos que llevan el crudo al mercado. El mandatario estadunidense ofreció transformar a Estados Unidos en el país más hospitalario para las inversiones nacionales e internacionales, eliminando regulaciones ambientales y simplificando el proceso para obtener permisos. Este martes, durante una reunión con directivos de la industria automotriz de General Motors, Ford y Fiat en la Casa Blanca, reiteró su ofrecimiento para reducir impuestos de manera sustancial, además de las regulaciones, a fin de impulsar la creación de empleos de largo plazo. “Estamos haciendo el proceso más simple para la industria automotriz, para todos los demás que quieran hacer negocios en Estados Unidos”, precisó ante reporteros antes del inicio del encuentro a puerta cerrada. Trump prometió a los asistentes que con estos cambios “ustedes van a encontrar esto de ser bastante inhospitalario a extremadamente hospitalario. Creo que vamos a pasar ser uno de los países más amigables (para la inversión), y ahora no lo es”. Destacó, asimismo, que existen inversionistas que quieren construir en Estados Unidos y han esperado muchos años para obtener los permisos ambientales “por algo que nadie ha escuchado antes; es absolutamente una locura”. Añadió: “Yo soy en gran medida un ambientalista, créanme, pero (las regulaciones) es algo fuera de control y vamos a hacer que el proceso sea muy corto, ya sea que obtengan los permisos o no los obtengan, pero lo van a saber pronto”. No obstante, aseguró que su administración hará que la obtención de estos permisos sea algo seguro en la mayoría de los casos, “de manera que vamos a ser bastante amigables”.

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