Sospechan que excoronel del KGB asesinado reveló vínculos entre Trump y Putin

martes, 31 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Diarios internacionales han señalado a Oleg Erovinkin, el excoronel del KGB asesinado a finales de diciembre pasado, como la fuente sospechosa del informe que reveló presuntos vínculos entre Donald Trump y Vladimir Putin. Dicho reporte fue compilado después por el exespía británico Christopher Steele. Erovinkin era un hombre de confianza de Igor Sechin, actual presidente del gigante de energía ruso Rosneft, quien a su vez es allegado a Putin en la petrolera estatal. De acuerdo con Ria Novosti, el Servicio de Seguridad Federal (FSB) abrió una investigación sobre lo sucedido; no obstante, medios rusos indicaron que la causa de su muerte fue un infarto. Sin embargo, las circunstancias de su fallecimiento no están del todo claras. Según algunas fuentes, apareció en el asiento del conductor. Otros reportes lo ubican en el asiento trasero, muerto por un infarto y con el auto estacionado. The Telegraph dio a conocer que Christo Grozev, experto del centro de estudios búlgaro Risk Management Lab, publicó en su blog una hipótesis escandalosa: que Erovinkin podría ser la fuente que alimentó a Christopher Steele, el exespía británico del MI6 que redactó los informes sobre los supuestos vínculos de Donald Trump con el gobierno de Putin. “No tengo dudas de que en el momento de la muerte de Erovinkin, Putin tenía en su mesa el dossier de Steele sobre Trump. Puede decirse que él (Putin) debía saber mejor que nadie si la historia de (el contacto entre) Carter Page y Sechin tenía fundamentos o si era pura ficción. En cualquier caso, (Putin) habría tenido un motivo para rastrear y encontrar al topo (o al calumniador, en caso de que fuera falsa la historia”, escribió Grozev. Carter Page fue un asesor de la política exterior de Donald J. Trump, examinado el año pasado por el FBI, ante la sospecha de comunicaciones privadas con altos funcionarios rusos, indicó The New York Times. (Con información de El Clarín y The Telegraph)

Comentarios