Crisis obliga al reciclaje y uso de aguas residuales: ONU

miércoles, 22 de marzo de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (Apro).- En 2030, la humanidad consumirá un volumen de agua entre 40 y 50% superior a los niveles actuales, por lo que no tiene otra opción que reciclar las residuales para regar los cultivos y los espacios verdes, recargar los mantos acuíferos, e incluso sacar fósforo, el cual abunda en las orinas y las heces, aseveró la ONU-Agua en un informe publicado hoy. Cada año se extraen 3 mil 928 kilómetros cúbicos de agua –un kilómetro cúbico equivale a mil billones de litros–; el 44% se consume y otro 56% se libera en el entorno bajo la forma de aguas residuales. Apenas 20% de estas aguas pasa por un proceso de tratamiento –con importantes variaciones según el nivel de riqueza del país–, el resto se arroja tal cual en la naturaleza. “Las aguas residuales están conformadas en 99% de agua y 1% de partículas sólidas en suspensión, coloidales o disueltas”, recordó el organismo internacional, al resaltar que la humanidad podría extraer de las aguas residuales humanas el 22% de su demanda en fósforo, cuyos recursos se agotarán en el próximo siglo. Tan sólo con reciclar las aguas residuales municipales –que representan 8% del agua extraída en el mundo– se podrían irrigar 40 millones de hectáreas, equivalentes a 15% de todas las tierras en riego del planeta. Sin embargo, todavía hacen falta muchos esfuerzos para alcanzarlo: si bien en Europa 71% de las aguas residuales municipales e industriales pasan por un proceso de tratamiento, en América Latina se trata apenas el 20%. El reciclaje y el uso de las aguas residuales enfrentan un “rechazo” en la población debido, entre otros, a la “falta de confianza hacia los riesgos para la salud humana”, aun cuando el agua fue tratada de manera adecuada y ya no presenta ningún riesgo. El arrojar en el entorno el agua residual sin tratamiento tiene consecuencias ecológicas importantes: se estima que uno de cada siete ríos y arroyos de América Latina –pero también de Asia y África– están afectados por una contaminación orgánica “grave”, mientras uno de cada tres sufre de contaminación por heces y orinas humanas y animales. Estas contaminaciones no sólo tienen impactos sobre los ecosistemas acuáticos, sino también sobre la salud de los humanos, y en 2012 la contaminación del agua provocó la muerte de 842 mil personas en el mundo, niños en su mayoría. Ante la inminencia de la escasez de agua, derivada de los cambios de padrones de consumo de la humanidad y del incremento de la población mundial, el reciclaje del agua residual se volvió un imperativo, sostuvo el informe. Alrededor de 500 millones de personas viven en regiones donde el consumo de agua rebasa más de dos veces los recursos en agua renovables. Desde los años sesenta y setenta, la superficie de territorios regados pasó de 1.4 a 3.2 millones de kilómetros cuadrados, mientras el número de animales destinados al consumo humano se disparó de 7.3 mil millones a 24.2 mil millones. La transición de la humanidad hacia una dieta conformada por mayores cantidades de carne, tiene graves afectaciones sobre los recursos hídricos, pues para producir un kilogramo de carne de res se requieren de 15 mil litros de agua. Por si fuera poco, la humanidad desperdicia cada año 1.3 mil millones de toneladas de alimentos, cuya producción absorbió 250 mil billones de litros de agua.