En Texas se preparan para lo peor ante llegada de Harvey

viernes, 25 de agosto de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El huracán Harvey que elevó su peligrosidad al nivel 4 en la escala Saffir-Simpson, provocó pánico entre los residentes de Texas. Cientos de personas se trasladaron a los albergues, tras días de advertencias sobre los posibles efectos del meteoro- Miles también prepararon sus hogares para sobreponerse a un potencial desastre. En Houston, los supermercados lucen estanterías vacías donde había agua, leche y artículos no perecederos, mientras crece la demanda de los habitantes de la ciudad y los suburbios. La previsión es que Harvey toque tierra entre Houston y Corpus Christi en el transcurso de la noche del viernes al sábado, por lo que el gobernador del estado Greg Abbott urgió a todos a prepararse para lo peor. Desde el jueves podían verse largas filas en las gasolineras tras los reportes sobre la magnitud que alcanzará el huracán. A mediodía del viernes Harvey era categoría 3 y alcanzaba vientos de 195 kilómetros por hora y para en la tarde alcanzó la categoría 4, lo que lo convirtió en el huracán más potente en tocar tierra en Estados Unidos desde Wilma, en 2005. El fenómeno pasó de tormenta tropical a potencial catástrofe en apenas 24 horas, fortalecido por una temperatura del agua inusualmente alta en el Golfo de México. De acuerdo con las proyecciones meteorológicas, se registrarán más de 60 centímetros de agua producto de las lluvias. El Servicio Nacional de Meteorología NOAA pronosticó “inundaciones con efectos catastróficos y que amenazan la vida” en zonas al sur de Texas, donde hay pequeñas poblaciones pesqueras a merced del mar. El huracán provocará lo que se conoce como marejada ciclónica, es decir, un aumento repentino del nivel del mar que puede llegar a casi cuatro metros en algunos puntos. En 2005 el huracán Katrina tocó tierra en Nueva Orleans con categoría 3. La ruptura de la presa que defiende a la ciudad del mar provocó una catástrofe de más de mil 200 muertos y 108 mil millones de dólares en daños. La mañana de este viernes el gobierno de Texas insistió que la gente debe prepararse para lo peor. En un mensaje, el gobernador del estado Greg Abbott urgió a todos a prepararse: “Les pido a los tejanos que estén en el camino de Harvey que sigan las advertencias y órdenes de evacuación de los oficiales locales antes que la tormenta toque tierra”, dijo. El funcionario declaró zona de desastre en 30 condados y puso en alerta al Centro de Operaciones del Departamento de Seguridad Pública. Se espera que las áreas costeras sean las más afectadas. La ciudad de Port Aransas y los condados de Calhoun, Brazoria, Refugio, Jackson, Nueces, San Patricio y Matagorda emitieron una evacuación obligatoria el jueves para las personas que viven en el área del Golfo de México y el canal intercostero. En tanto, las ciudades de Galveston y Corpus Christi llamaron a evacuaciones voluntarias. Todos los distritos escolares de Houston y sus suburbios suspendieron clases este viernes, mientras las autoridades pidieron a los residentes que se preparen para cortes de luz y agua por varios días. Al centro de la ciudad de San Antonio comenzaron a llegar residentes de áreas costeras. La urbe tiene la designación de federal y estatal como centro de evacuación. Según el alcalde, Ron Nirenberg, hay seis mil camas preparadas para albergar a las personas evacuadas. En Houston, el alcalde Sylvester Turner desmintió rumores en redes sociales sobre los efectos de Harvey. “No se ha emitido una orden de evacuación para la ciudad y no estamos considerando una por el momento”, declaró. Los precios de la gasolina comenzaron a subir en el estado. Refinerías en el sector de Corpus Christi como Citgo Petroleum, Flint Hills y Valero Energy cesaron temporalmente la producción de petróleo. Más del 25% de la gasolina disponible para Estados Unidos es refinada en la costa del golfo de Texas, según del Departamento de Energía. Por su parte, la Coordinación Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación (Segob) en coordinación con el Servicio Meteorológico Nacional de la Comisión Nacional del Agua informó que se prevé que las bandas nubosas desprendidas de “Harvey” continuarán afectando al noreste de México con condiciones severas de lluvias, tormentas y posibilidad de tornados. Dichos efectos, señaló, disminuirán gradualmente durante el fin de semana, conforme el huracán pierda intensidad en Texas. Ante la peligrosidad que representa el fenómeno, este 25 de agosto, el Subgrupo Técnico de Meteorología del Grupo Interinstitucional de Ciclones Tropicales, sesionó de manera preventiva.

Comentarios