EU analiza cerrar su embajada en Cuba tras 'ataque acústico”

domingo, 17 de septiembre de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- El gobierno de Donald Trump está estudiando el cierre de la embajada de Estados Unidos en Cuba, debido a un presunto “ataque acústico” sufrido por un grupo de diplomáticos estadunidenses asignados en el país caribeño, dijo hoy el secretario de Estado, Rex Tillerson. Estos “incidentes inexplicables” dañan la salud de los diplomáticos estadunidenses en La Habana, afirmó Tillerson. “Es un asunto muy serio con respecto al daño que ciertas personas han sufrido. Hemos traído a algunas de esas personas a casa. Están bajo revisión”, indicó el secretario de Estado. Los comentarios de Tillerson son la más fuerte indicación hasta la fecha de que Estados Unidos podría dar una gran respuesta diplomática, lo que podría poner en peligro el histórico reinicio de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Los dos antiguos enemigos reabrieron embajadas en Washington y La Habana en 2015 después de casi medio siglo de distanciamiento. De las 21 víctimas estadunidenses médicamente confirmadas, algunas tienen pérdida permanente de la audición o concusiones, mientras que otras han sufrido náuseas, dolores de cabeza y oídos. Algunas víctimas sintieron vibraciones o escucharon sonidos fuertes misteriosamente audibles en sólo partes de las habitaciones, lo que llevó a los investigadores a considerar un posible “ataque sónico”. Otros no escucharon nada, pero más tarde desarrollaron síntomas. Tillerson una vez llamó a los eventos “ataques de salud”, pero el Departamento de Estado desde entonces ha utilizado el término “incidentes” al referirse a la embajada de Estados Unidos en Cuba, mientras que enfatizan que EU todavía no sabe lo que ha ocurrido. Cuba ha negado cualquier participación o responsabilidad, pero enfatizó que está dispuesto a ayudar a Estados Unidos a resolver el asunto. Según CNN, en algunos ataques “una sofisticada arma sónica” se activó dentro o fuera de las residencias de los diplomáticos y les provocó “sensaciones físicas inmediatas que incluían náuseas, dolor de cabeza y pérdida de audición”, mientras que en otros casos se escuchó “un ruido” alto y ensordecedor. Estados Unidos dijo que el número de estadunidenses afectados podría crecer a medida que se detecten más casos. El último incidente fue el 21 de agosto, según un funcionario estadunidense informado sobre el asunto, pero no autorizado para discutir el asunto públicamente y pidió el anonimato.  

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