Padecen 'hambre aguda” 124 millones de personas en 51 países: FAO

jueves, 22 de marzo de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dio a conocer que en 2017 el “hambre aguda” sumó a 11 millones de personas más, con lo que la cifra de afectados se colocó en aproximadamente 124 millones en 51 países. En su más reciente Informe Mundial sobre crisis alimentarias, presentado en Roma, la FAO destacó que las guerras siguen siendo la causa principal de la inseguridad alimentaria aguda en 18 países, 15 de ellos situados en África o en Medio Oriente. Son el motivo fundamental de gran parte de los casos en el mundo, con 60% del total global, afectando a 74 millones de personas, puntualizó. Además de los conflictos, agregó, esas crisis alimentarias están cada vez más determinadas por causas complejas como los fenómenos meteorológicos extremos y los elevados precios de los alimentos básicos, factores que a menudo coinciden al mismo tiempo. De acuerdo con el reporte, en 23 países, sobre todo de África, los desastres climáticos --principalmente la sequía-- fueron factores importantes en el origen de crisis alimentarias y responsables de la inseguridad alimentaria aguda de unos 39 millones de personas. Destacó que al día de hoy existen más comunidades enteras --y más niños y mujeres-- que necesitan apoyo nutricional en comparación con el año pasado, y se necesitan soluciones permanentes si se quiere revertir esta tendencia. Según la FAO, los conflictos seguirán siendo posiblemente un importante impulsor de crisis alimentarias en 2018, afectando a Afganistán, República Centroafricana, República Democrática del Congo, el noreste de Nigeria y la región del Lago Chad, Sudán del Sur, Siria y Yemen, así como Libia y el Sahel central (Malí y Níger). De igual manera, resaltó que el impacto del clima seco extremo en la producción agrícola y ganadera podría impulsar la inseguridad alimentaria en las áreas pastoriles de Somalia, sureste de Etiopía y el este de Kenya, además de en África occidental y países del Sahel como Senegal, Chad, Níger, Malí, Mauritania y Burkina Faso. Finalmente, el informe demuestra que, además de la ayuda humanitaria necesaria con urgencia, las iniciativas de desarrollo deben llevarse a cabo mucho antes, abordando las causas profundas de la vulnerabilidad extrema y, por lo tanto, aumentando la resiliencia.