Víctimas de cura pederasta chileno aceptan reunirse con el Papa Francisco

martes, 17 de abril de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Tres víctimas del cura chileno Fernando Karadima, quien durante décadas abusó sexualmente de menores en una iglesia de Santiago, aceptaron la invitación del Vaticano para visitar al papa Francisco a finales de este mes. Así lo confirmó el periodista Juan Carlos Cruz, quien junto con James Hamilton y José Murillo han encabezado las denuncias de abusos contra Karadima, y de encubrimiento contra altas autoridades de la iglesia católica en Chile. Karadima, formador de medio centenar de sacerdotes, de los que cinco han llegado a ser obispos, fue condenado en 2011 por la Justicia canónica a una vida de reclusión y penitencia por los abusos cometidos. Juan Carlos Cruz ha declarado en diversas entrevistas que Juan Barros, obispo de la ciudad de Osorno estaba a su lado cuando Karadima lo tocaba y lo besaba cuando a los 15 años asistía a la parroquia santiaguina de El Bosque, regentada por Karadima. El lunes la Oficina de Prensa de la Santa Sede, informó que el Papa se reunirá con las víctimas el último fin de semana de abril en El Vaticano, semanas antes de su encuentro con los obispos de Chile, para tratar el informe sobre los testimonios que acusan a Juan Barros de haber encubierto los abusos cometidos por Karadima. Todavía durante su visita a Chile, el Papa descalificó y consideró "calumnias" las acusaciones contra Barros. Sin embargo, en su viaje de regreso a Roma, Francisco mostró algunas dudas y luego envió a Chile al arzobispo de Malta, Charles Scicluna, a recoger los testimonios de las víctimas. El 8 de abril, tras haber recibido el informe de Scicluna, Francisco envió una carta a Chile en la que convocó a los obispos locales a Roma y admitió que cometió "graves equivocaciones de valoración", por haber recibido "información inexacta" de los hechos. Asimismo, pidió perdón a todos aquellos a los que ofendió. La reunión con los obispos será la tercera semana de mayo y los prelados deben presentar al Papa un plan de renovación, sin descartar, según ha dicho Santiago Silva, presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, que Francisco "pida a algunos que dejen su diócesis". Otros obispos formados por Karadima, además de Barros, están en el centro de atención. Entre ellos Horacio Valenzuela, obispo de Talca,quien admitió que se equivocó al no darse cuenta de que “pasaban cosas malas". Un sospechoso más es el obispo de Linares, Tomislav Koljatic, quien admitió que, si no fue "lo suficientemente lúcido" para comprender lo que sucedía, asumirá su responsabilidad. La duda que prevalece es quién desinformó al Papa. Las víctimas de Karadima apuntan hacia el cardenal Francisco Javier Errázuriz, arzobispo emérito de Santiago; al actual titular de la arquidiócesis, Ricardo Ezatti, y al nuncio apostólico en Chile, Ivo Scapolo. “Tienen grandes redes de desinformación y maldad. Son muy maquiavélicos", opinó sobre ellos Juan Carlos Cruz, quien dijo creer en la sinceridad del Papa, aunque consideró “increíble que no esté informado de lo que pasa en su Iglesia". Con información de EFE

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