Por escándalo de abusos sexuales contra menores, renuncian en bloque obispos de Chile

viernes, 18 de mayo de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Luego de la inédita renuncia de todos los obispos de la Conferencia Episcopal chilena por el escándalo de los abusos sexuales, el Papa Francisco anunció “cambios” y “resoluciones” orientadas a acabar con ese flagelo, aunque se reservó los detalles. Según la agencia Notimex, la sala de prensa del Vaticano difundió el texto de una carta que el Papa dirigió a los 34 prelados chilenos que se reunieron con él desde el 15 de mayo hasta la fecha, en cuatro sesiones de trabajo a puertas cerradas. “Les quiero agradecer que hayan acogido la invitación para que, juntos, hiciéramos un discernimiento franco frente a los graves hechos que han dañado la comunión eclesial y debilitado el trabajo de la Iglesia de Chile en los últimos años”, escribió el Pontífice. Agregó que a la luz de los “acontecimientos dolorosos” de abusos contra menores, de poder y de conciencia, profundizaron en la gravedad de los mismos, así como en las “trágicas consecuencias” que han tenido particularmente para las víctimas. A algunas de ellas yo mismo les he pedido perdón de corazón, al cual ustedes se han unido en una sola voluntad y con el firme propósito de reparar los daños causados”, siguió. Más adelante agradeció la “plena disponibilidad” que cada uno ha manifestado para “adherir y colaborar” en todos aquellos cambios y resoluciones que se deberán implementar en el corto, mediano y largo plazo, necesarias para restablecer la justicia y la comunión eclesial. Precisó que después de estos días “de oración y reflexión”, ahora los envía a seguir construyendo una “Iglesia profética”, que sepa poner en el centro lo importante: el servicio a su señor en el hambriento, en el preso, en el migrante, en el abusado. Se despidió pidiéndoles que no se olviden de rezar por él, además de desear que Jesús los bendiga y la Virgen santa los cuide. Más allá de la carta, el Vaticano no dio a conocer la lista de medidas que aplicará el Papa, quien se reservó de actuar según su autoridad. Por lo pronto, en los ambientes vaticanos resuena fuerte la posibilidad de que varios obispos dejen sus cargos en breve. Renuncia en bloque La conferencia episcopal chilena presentó su renuncia en bloque por un escándalo de abusos sexuales y su encubrimiento. La dimisión es la mayor consecuencia hasta la fecha del largo historial de abusos en la Iglesia católica, informó la agencia AP. Tras una reunión de emergencia con el papa en Roma, 31 obispos en activo anunciaron la firma de un documento en el que ofrecen su dimisión y ponen su destino en manos del pontífice. Francisco puede aceptar su renuncia una por una, rechazarlas o demorar su decisión. Esta es la primera vez en la historia que una conferencia episcopal al completo presenta su dimisión por un escándalo, y pone de manifiesto el daño que el caso ha provocado no solo en la Iglesia católica en Chine sino en el conjunto de la institución. El papa había acusado a la jerarquía eclesiástica chilena de destruir evidencias de delitos sexuales, de presionar a los abogados de la Iglesia para reducir las acusaciones y de “grave negligencia” en la protección de los menores ante los sacerdotes pedófilos. En un demoledor documento de 10 páginas entregado a los obispos del país sudamericano durante una cumbre esta semana, Francisco apuntó que los obispos eran colectivamente responsables de los “graves defectos” en el manejo de los casos de abusos y de la consiguiente pérdida de credibilidad de la Iglesia católica. El informe, reportado por la televisora chilena T13 y autentificado por el Vaticano el viernes, elevó la presión sobre los obispos para que renuncien en bloque ya que el pontífice les dijo que “nadie puede eximirse a sí mismo y colocar el problema sobre los hombros de los demás”. Francisco había convocado a toda la conferencia episcopal chilena a Roma tras reconocer que había cometido “graves errores de juicio” en el caso del obispo Juan Barros, a quien las víctimas del sacerdote Fernando Karadima acusan de haber sido testigo de los abusos y no denunciarlos. El escándalo creció más allá del caso de Barros luego de que el pontífice recibió un informe de 2.300 páginas elaborado por los dos expertos en delitos sexuales del Vaticano que fueron enviados a Chile para investigar el problema. El reporte no se ha hecho público, pero Francisco citó sus principales conclusiones en las notas al pie del documento que se entregó a los obispos chilenos en Roma. Los obispos chilenos emitieron un comunicado reconociendo que el contenido del documento era “absolutamente deplorable” y que demostraba “un abuso de poder inaceptable y consciente”, además de los abusos sexuales. La conferencia episcopal pidió perdón de las víctimas, al papa y a todos los católicos y se comprometió a reparar los daños causados.