'Fue él, estoy 100% segura”; ratifican acusación contra nominado de Trump

jueves, 27 de septiembre de 2018
WASHINGTON (apro). – En un hecho histórico para Estados Unidos, Christine Blasey Ford hizo un recuento minucioso del ataque sexual del que fue víctima en el verano de 1982 y con certeza identificó como su atacante al juez federal Brett Kavanaugh, candidato del presidente Donald Trump para ocupar la vacante en la Suprema Corte de Justicia. “Estoy 100% segura en el nivel de reconocimiento de la identidad de Kavanaugh”, dijo Blasey Ford ante el Comité Judicial de la Cámara de Senadores del Congreso federal estadunidense, ante la pregunta sobre si su atacante sexual fue el nominado del presidente Trump. En audiencia pública, ante los 21 senadores que integran el comité, 11 republicanos y 10 demócratas, Blasey Ford elaboró un minucioso recuento del incidente que ocurrió hace 36 años en una casa de Maryland. “Estoy aterrada”, subrayó Blasey Ford con voz quebrada, al momento de iniciar su testimonio frente al órgano legislativo. “Los hechos de aquel ataque han quedado sellados en mi memoria y me han perseguido en la etapa de mi vida adulta”, explicó al Comité la presunta víctima sexual del juez Kavanaugh. Flanqueada por sus dos abogados, Blasey Ford confirmó al 100% la identidad de Kavanaugh como atacante. Se estableció que, además, la víctima fue sometida en agosto a la prueba del polígrafo, la cual pasó y cuyos resultados en papel en un principio fueron rechazados como prueba de que la testigo se presentaba para exponer un testimonio verdadero. Cuando en la audiencia se mencionó el resultado del polígrafo, Chuck Grassley, senador republicano y presidente del Comité, se vio sin alternativa y fue obligado por sus colegas demócratas a aceptar como evidencia del caso los documentos de las pruebas tomadas en agosto. Blasey Ford incluso aceptó la propuesta de Rachell Mitchell, vicefiscal del condado de Maricopa, Arizona, quien fue contratada por los republicanos para cuestionar a la testigo a nombre de ellos, de volverse a someter a una prueba de polígrafo para garantizar que sus acusaciones son 100% auténticas. En su recuento del incidente, Blasey Ford estableció que el ataque ocurrió momentos después de que ella terminara una práctica de nado y clavado y fuera a una casa donde Kavanaugh se encontraba, junto con otras personas, bebiendo cerveza. La víctima contó que, al llegar a la casa, ella se tomó solamente una cerveza, pero que Kavanaugh y un amigo de él, Mark Judge, ya estaban ebrios cuando ella ingresó al inmueble. “Subí al baño que se encontraba en el segundo piso de la casa, Kavanaugh y Mark me siguieron y, cuando salí, me empujaron a la habitación que estaba frente al baño, me tiraron sobre una cama, le subieron el volumen a la música y Brett se subió sobre mí y empezó a acariciarme.Grité e intenté quitármelo de encima, pero estaba más pesado que yo”, relató Blasey Ford. La presunta víctima pensó que Kavanaugh la iba a violar; por ello gritó cuando lo tenía encima, forcejeándola para quitarle la ropa, pero su atacante le puso la mano en la boca para callarla, de acuerdo con el testimonio. Finalmente relató que se escapó de sus atacantes y corrió nuevamente al baño a encerrarse. Explicó a los legisladores que desde el baño pudo escuchar las risas de victoria de sus atacantes y, cuando salió de la casa y alcanzó la calle, sintió alivio. “Me cambiaron la vida por mucho tiempo. Tenía miedo y me sentía avergonzada de contar lo que me ocurrió, porque era un caso en el que yo me encontraba con jóvenes que bebían cerveza”, destacó Blasey Ford. Nunca dijo a sus padres el ataque sexual del que fue víctima. Fue muchos años después, ya casada, que se lo reveló a su esposo y a una terapista de parejas. Blasey Ford añadió que este año, cuando se enteró que Trump nominó a Kavanaugh para la Suprema Corte, tomo la decisión de dar a conocer su caso, primero contándoselo a su representante federal en el Congreso y luego a la prensa, por lo que el pasado 16 de septiembre el diario The Washington Post publicó el incidente ocurrido hace 36 años. “Mi responsabilidad civil era dar a conocer el comportamiento de Kavanaugh”, indicó Blasey Ford, quien tiene un doctorado en psicología y educación por la Universidad del Sur de California. En su testimonio, la presunta víctima de Kavanaugh manifestó que desde que desveló el incidente, ella y toda su familia han sido sujetos de amenazas de muerte y de otro tipo de ataques, por lo que llevan semanas viviendo en diferentes casas de seguridad, e incluso en ocasiones separada de sus hijos. “Soy una mujer independiente y no soy objeto de empeño de nadie”, apuntó Blasey Ford en respuesta a insinuaciones de los legisladores de que su testimonio tenía tintes electorales para destruir la reputación y futuro de Kavanaugh. “Mi responsabilidad es decir la verdad”, remató la presunta víctima, quien agregó que otras secuelas que sufre del ataque sexual son ansiedad, fobia, claustrofobia y pánico. Por medio de la vicefiscal de Maricopa, los senadores republicanos pusieron en tela de juicio el argumento de la fobia, al decirle que se contradecía con el hecho de que usa aviones como sistema de transporte para cubrir largas distancias. En términos generales, legisladores demócratas y algunos republicanos apuntaron que consideraban creíble el testimonio de Blasey Ford. Algunos analistas sostienen que después de escuchar a la presunta víctima de Kavanaugh, será muy difícil para el presidente Trump mantener la nominación del supuesto atacante de Blasey Ford.