Subsecretario mexicano pide no aislar a Venezuela ni intervenir en sus asuntos internos

viernes, 4 de enero de 2019
BOGOTÁ (apro).- El gobierno de México expresó hoy que continuará siendo miembro activo del Grupo de Lima, pero pidió a ese foro no aislar a Venezuela, no intervenir en los asuntos internos de ese país y propiciar, en cambio, un diálogo para contribuir a superar la crisis que vive esa nación sudamericana. Durante su intervención en la reunión del Grupo de Lima en la capital peruana, el subsecretario para América Latina de la Cancillería mexicana, Maximiliano Reyes Zúñiga, dijo a nombre del gobierno de Andrés Manuel López Obrador que se abstendrá de firmar cualquier pronunciamiento que cuestione la legitimidad del régimen de Nicolás Maduro. Y así lo hizo. En el marco de la cita, Reyes Zúñiga se abstuvo de firmar una declaración en la que ese foro desconoce la legitimidad del segundo periodo de gobierno que iniciará el presidente venezolano el próximo 10 de enero. En su discurso, el subsecretario mexicano expresó que el gobierno de López Obrador, “en fiel seguimiento a sus principios constitucionales de política exterior, se abstendrá de emitir cualquier tipo de pronunciamiento respecto de la legitimidad del gobierno venezolano”. La autodeterminación de los pueblos y la no intervención, agregó, “son principios constitucionales que México deberá seguir”. En ese sentido, “el fomento al diálogo entre las partes para encontrar una solución pacífica a la situación que vive Venezuela seguirá siendo prioridad de la política exterior de México”, soltó. Por ello, agregó, en esta ocasión México no acompañará el texto que ahora se discute. Reyes Zúñiga llamó al Grupo de Lima a reflexionar “sobre las consecuencias que tendría para los venezolanos aquellas medidas que busquen tener injerencia en asuntos internos que entorpezcan el diálogo entre los actores involucrados y la comunidad internacional”. México, recalcó, “considera que la vía más efectiva para alcanzar los objetivos por los que se creó este Grupo, es mediante iniciativas de mediación y de diálogo, no de aislamiento”. El vicecanciller mexicano expresó la preocupación de su país “por la dinámica que ha alterado la tranquilidad y la prosperidad del pueblo venezolano, así como la situación en torno al respeto de los derechos humanos que se vive”. Prosiguió: “Las vulnerabilidades en los ámbitos económico y social se muestran a través de la migración de más de tres millones de venezolanos que han ingresado, en mayor o menor medida, a los países de nuestra región”. México, insistió, continuará promoviendo la cooperación internacional, el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la solución pacífica de controversias y el respeto, protección y promoción de los derechos humanos, tanto en Venezuela como en el resto del mundo. Y en ese espíritu, abundó, el gobierno de México tiene una total disposición para apoyar “las iniciativas encaminadas a que la sociedad venezolana encuentre, por la vía pacífica y con la participación de los actores involucrados, una solución a sus diferencias”. Abogó, además, para que el Grupo de Lima “fomente el establecimiento de condiciones para que todos los sectores en Venezuela puedan establecer un diálogo real que promueva el acercamiento y la construcción de acuerdos que a su vez permitan la recuperación de la estabilidad de nuestros hermanos venezolanos”. Luego planteó su rechazo a cualquier iniciativa que pretenda dar cabida a medidas que obstaculicen el diálogo para enfrentar la crisis en Venezuela. Esto, dijo, “debido a que estaríamos cerrando un canal de comunicación necesario para lograr el propósito por el que el Grupo de Lima fue fundado”. México “está convencido de que este tipo de acciones, lejos de resolver la situación en el país, abonaría a agudizar el deterioro de las condiciones de vida de los venezolanos” y “no considera apropiada cualquier vía que no dé prioridad al fomento de la paz y del diálogo”, concluyó.

Comentarios