Crece indignación en Colombia por muerte de joven baleado por policía y fracaso de diálogo

miércoles, 27 de noviembre de 2019
BOGOTÁ (apro).- La muerte del joven manifestante Dylan Cruz por una herida en la cabeza que le produjo un policía y el fracaso del diálogo entre el gobierno y los convocantes de las marchas que remecen a Colombia desde hace seis días exacerbaron aún más los ánimos de amplios sectores de ciudadanos que prepararan la intensificación de la protesta social. Sindicatos, organizaciones estudiantiles y dirigentes sociales convocaron para este miércoles 27 a un nuevo paro nacional que le suma presión al gobierno del presidente Iván Duque, quien con solo 15 meses en el cargo luce cercado por las masivas manifestaciones en su contra y por los sectores más radicales de su partido, el ultraderechista Centro Democrático, que le exigen mano dura. Y ha sido precisamente la mano dura la que ha ocasionado el incremento de las protestas. Dylan Cruz, estudiante de bachillerato de 18 años, fue impactado el sábado anterior por un proyectil de la policía antidisturbios mientras participaba en una marcha que, según decenas de testigos, transcurría en forma pacífica. El joven resultó herido por un proyectil que lo mantuvo en estado de coma hasta anoche, cuando murió en un hospital donde estaban concentrados decenas de estudiantes en una protesta silenciosa. Dylan se convirtió en un emblema de las masivas protestas contra el gobierno del presidente Iván Duque, que arrancaron el jueves pasado con un paro nacional de un día al que le han seguido cinco días de cacerolazos, marchas y plantones en las principales ciudades del país. La respetada académica Sandra Borda, quien asistió a la marcha en la que resultó herido Dilan, escribió este martes en el diario El Tiempo que la movilización transcurría en calma, pero los estudiantes comenzaron a ser “acorralados” por la policía antidisturbios, que “tenía la orden de dispersar la marcha” a juzgar por su actuación. Los jóvenes levantaron los brazos, cantaban “sin violencia, sin violencia” y la policía hizo sonar las sirenas de sus motos “en un acto de intimidación”. Luego, “todo fue confusión, empezaron los gases, los estudiantes se dispersaron” y cuando algunos de ellos corrían para huir de los uniformados “fue cuando le dispararon a Dylan”, señaló Borda. Y agregó: “No vi ni un vándalo, ni un solo acto de agresión. Lo único que vi fue estudiantes que trataban de recoger los gases y los lanzaban de vuelta. Si la policía no hubiese adelantado una estrategia de hostigamiento, de persecución y de aplastamiento de la protesta pública, todo hubiese transcurrido normalmente en la plaza”. La muerte del joven conmocionó e indignó a los colombianos, que expresaron su dolor a través de las redes sociales. Los convocantes del paro, que exigen a Duque el cumplimiento del acuerdo de paz con la exguerrilla de las FARC y detener un “paquetazo neoliberal” que afectará el empleo y el salario, se reunieron la mañana de este martes con el mandatario, pero la cita acabó sin acuerdo entre las partes. El vocero de los dirigentes del paro, el líder sindical Diógenes Orjuela, dijo que el gobierno quiere imponerles un formato de diálogo en el que participarían empresarios y representantes de organismos públicos como la Fiscalía y la Contraloría, lo que rechazaron. Los dirigentes del Comité Nacional de Paro, del que forman parte sindicatos y organizaciones sociales y estudiantiles, se fueron con las manos vacías de la reunión con Duque. Antes, entregaron al presidente un pliego petitorio de 13 puntos entre los que sobresalen parar el paquete tributario que impulsa el gobierno, el cual reduce impuestos a las empresas; disolver el escuadrón antidisturbios de la policía; suspender las reformas pensional y laboral; fortalecer la educación pública, y dar cumplimiento a los acuerdos de paz con la exguerrilla de las FARC. La vicepresidenta colombiana, Martha Lucía Ramírez, dijo que el gobierno estudiará las demandas y dará una respuesta a los dirigentes del paro. El dirigente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Elías Fonseca, dijo en una rueda de prensa que el gobierno, en los hechos, “está rompiendo el puente” con los líderes de las protestas y “al movimiento social solo le queda arreciar la presión en las calles”. Este miércoles, dijo, habrá un nuevo paro nacional “y estamos pensando si hay que ir a un paro indefinido para que el presidente nos escuche”. Un grupo de congresistas de varios partidos políticos pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) observar “la grave situación de derechos humanos que se presenta” en Colombia en el marco de las protestas sociales, que dejan tres muertos “heridos de especial gravedad y un significativo número de personas detenidas arbitrariamente”.  

Comentarios