Incendio del Museo Nacional de Brasil no fue intencional; lo causó el aire acondicionado

jueves, 4 de abril de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).– El incendio que devastó el Museo Nacional de Río de Janeiro, el más antiguo de Brasil y considerado el más grande de América Latina por tener más de 20 millones de piezas, comenzó por un cortocircuito en el sistema de aire acondicionado. “El fuego empezó en el auditorio y tuvo el aire acondicionado como causa primaria del inicio del incendio”, informó Ricardo Saadi, jefe de la Policía Federal en Río de Janeiro, al dar a conocer el peritaje del incendio ocurrido el 2 de septiembre de 2018. La investigación descartó que se tratara de un incendio intencional, aunque se reveló que los aparatos de aire acondicionado no seguían algunas recomendaciones del fabricante, como la instalación de descarga a tierra. Además, aunque había extintores, el museo carecía de otros equipos como alarmas, mangueras de agua, rociadores en los techos o puertas cortafuegos, señala el peritaje. El auditorio estaba ubicado en la planta baja del edificio de tres pisos y fue el primer sitio devorado por las llamas, que fueron controladas después de seis horas, informó la agencia AFP. El Museo Nacional tenía un acervo de más de 20 millones de piezas que lo convertían en el mayor museo de historia natural y antropológico de América Latina, y el más antiguo de Brasil, con 201 años. Dicha institución también era un centro de investigación y estudio integrado a la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).   Intentan recuperar objetos Entre los bienes perdidos figuran colecciones de insectos, restos fósiles de dinosaurios y los documentos que contaban la historia de la institución, además de registros únicos de lenguas y culturas indígenas extintas. Desde el incendio, ocurrido el 2 de septiembre de 2018, decenas de profesores, antropólogos y paleontólogos se dedican diariamente al rescate de piezas entre los escombros. Hasta el momento han recuperado unos dos mil objetos. Entre las reliquias recuperadas se encuentran fragmentos de Luzia, un fósil humano de 12 mil años, el más antiguo de Brasil y considerado la joya del museo; el meteorito Bendegó, un macizo de hierro y níquel de cinco toneladas que por sus características físicas sobrevivió al incendio. También algunos fragmentos del Maxakalisaurus topai, un dinosaurio herbívoro de 13 metros de largo que habitó la tierra hace 80 millones de años y cuyos restos fueron descubiertos en el estado de Minas Gerais. Los restos de ese dinosaurio estaban expuestos en un salón del segundo piso, justo encima del lugar donde comenzó el fuego. (Con información de AFP)

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