El PSOE el gran ganador en elecciones de España, pero el PP arrebata la capital

lunes, 27 de mayo de 2019
MADRID (apro).— Frente a la enorme fragmentación del voto en España, el presidente Pedro Sánchez llamó al Partido Popular y a Ciudadanos a que no se apoyen en la ultraderecha de Vox para gobernar en ayuntamientos y provincias, tras conocerse los resultados de este super-domingo electoral (26 de mayo), en el que quedó refrendado el PSOE como el gran ganador. Este resultado de las elecciones municipales, de provincias y europeas, refrendó el arrastre que Sánchez consiguió en las elecciones generales del 28 de abril pasado. Sin embargo, el baño de agua fría para todas las fuerzas políticas de izquierda se produjo en Madrid, epicentro de la política española, donde la alcaldesa Manuela Carmena perdió el ayuntamiento, pese a haber obtenido el mayor número de votos. En el sistema parlamentario de España, con la suma de las fuerzas afines, con las que podría pactar, la alcaldesa lograba sumar 28 votos en la Asamblea de Madrid, a uno de la mayoría. En su lugar, el Partido Popular (PP) recuperaría el gobierno de la capital –y refrenda el de la Comunidad de Madrid—con el apoyo de Ciudadanos y de los cuatro diputados del partido de la ultraderecha, Vox, con su crispante retórica antiinmigrante y contra los derechos de la mujer. Juntas, las tres fuerzas de derecha –que popularmente ya se les conoce como “el trifachito”— consiguen 30 votos y sobrepasan por uno la mayoría necesaria en la Asamblea madrileña, terminando con ello el llamado “ayuntamiento del cambio”. Fue por ello que Pedro Sánchez conminó al PP y Ciudadanos a no pactar con Vox.
“Apelo a la responsabilidad de los líderes nacionales para no dejar en manos de la ultraderecha la estabilidad de gobiernos autonómicos y municipales. Es hora de que se levante el cordón sanitario al PSOE, que ha ganado rotundamente”, señaló en una referencia dirigida a Albert Rivera, de Ciudadanos, que aseguró antes de los comicios que no pactaría con el PSOE de Sánchez.
El otro ayuntamiento importante, el de Barcelona, también lo perdió Ada Colau, otra de las alcaldesas del cambio, quien por solo cuatro mil votos tendrá que ceder esa posición a Ernest Maragall, el candidato de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Al reconocer los resultados, Colau conminó a Maragall a trabajar por pactos que permitan un gobierno de izquierda y progresista. No obstante, Maragall solo dio a conocer que pretende gobernar en solitario. Por su parte, Vox no consiguió los resultados que pretendía ni el 28 de abril ni este 26 de mayo, pero eso no ha frenado que se vuelva a colar en las instituciones españolas, con un discurso que contamina mucho el debate político. De hecho, este domingo el partido de ultraderecha perdió el 50% de los 2.6 millones de votos que consiguió en los comicios del 28 de abril, es decir, en menos de un mes. En las primeras horas de este lunes, al irse confirmando los resultados electorales, Santiago Abascal, dirigente de Vox, reconoció que en la Comunidad de Madrid obtienen 12 votos y en el ayuntamiento de la capital de España consiguen cuatro concejales, así como presencia en 30 por ciento de otras capitales de provincia, entre ellos Murcia, Aragón, Córdova o Zaragoza, entre otras. En el actual ajedrez de la política española, esos pocos votos de Vox serán fundamentales para que el PP y Ciudadanos sumen para ocupar gobiernos municipales o regionales. Vox pide pactar Por ello, Abascal advirtió que “Vox va a hacer valer sus votos. No vamos a admitir cordones sanitarios de ningún tipo, ni insultos, estigmas o etiquetas de aquellos que para gobernar tendrán que pactar con nosotros”, en un mensaje evidente para el PP y Ciudadanos.
“Algunos deben tener muy claro que quien quiera contar con nuestro apoyo para establecer mayorías alternativas tendrá que ser respetuoso y flexible como Vox se compromete a ser”.
El líder del PP, Pablo Casado, consiguió salvar su liderazgo al conseguir que un casi desconocido político, José Luis Martínez-Almeida, pueda gobernar Madrid. Aunque perdió votación y posiciones, el PP aún puede formar gobierno en varias provincias con el apoyo de Ciudadanos y de Vox, aunque aún no se conoce que hayan siquiera iniciado las negociaciones para la formación de gobierno. De hecho, el PP y Ciudadanos ya gobiernan junto a Vox en Andalucía, por más que busquen atemperar la opinión que hay sobre este último partido, como un partido de ultraderecha, ultranacionalista y con un discurso radical y excluyente. En este contexto es que el presidente Sánchez señaló la noche del domingo, en el festejo fuera de la sede del PSOE, en la madrileña calle Ferraz:
“Dejemos la dialéctica electoral y pensemos en la mayoría de españoles que quieren avanzar y no retroceder”
El PSOE ganó en votos en las municipales, autonómicas y también en las elecciones europeas y podrá retener la mayoría de feudos donde gobernaba, como Extremadura, Asturias, Castilla-La Mancha, Baleares, incluso La Rioja, si consigue un pacto con otras fuerzas de izquierda. En Castilla y León tienen la posibilidad de gobernar por primera vez en 30 años, pero para ello necesitan el apoyo de Ciudadanos, negociación que no será fácil. Por último, el partido que salió peor parado en estas elecciones fue Podemos, a solo cinco años de haber irrumpido en la política española. El partido que dirige Pablo Iglesias se desplomó, como consecuencia de la división de las fuerzas de izquierda en todo el país. Solo en la capital, la candidata Isabel Serra logró siete concejales, frente a los 20 de Íñigo Errejón, fundador de Podemos, que se presentó con otra formación, Mas Madrid. Pero la debacle se extiende por todo el país, por ejemplo, en Cantabria y en Castilla-La Mancha se quedan sin representación. Tras los comicios de este domingo, inician las negociaciones para la formación de gobiernos en cada ayuntamiento, comunidades y, paralelamente, empezará la negociación para conformar el nuevo gobierno de Pedro Sánchez, que se había retrasado hasta después del 28 de mayo.  

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