Elecciones EU 2020

En debate, Biden acusa a Trump de las muertes por covid-19 en EU

Con un saldo de 8 millones 404 mil 528 personas infectadas en Estados Unidos y 222 mil 997 decesos, el covid-19 fue un aspecto del debate con el que los candidatos intentaron convencer a los electores que voten por ellos.
jueves, 22 de octubre de 2020

WASHINGTON (apro) .- En un debate civilizado entre los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden, del partido demócrata, responsabilizó a Donald Trump de la crisis de salud que aqueja a su país, derivada de la pandemia de covid-19.

“Si alguien es responsable por todas estas muertes --en Estados Unidos-- no debe permanecer como presidente de Estados Unidos”, sentenció en referencia a su contrincante republicano en las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre.

Cumpliendo con las reglas establecidas para el debate y con la amenaza de que sus micrófonos serían silenciados si violaban las condiciones, Trump y Biden se volvieron a enfrentar en un segundo y último debate, a 11 días de los comicios presidenciales.

“Se espera que mueran otros 2.2 millones de personas; es una pandemia mundial, pero la mortandad bajó 80%, había un aumento en Texas, en Florida y Arizona, ya desapareció. Ya viene la vacuna, está lista, se anunciará en las próximas semanas”, subrayó Trump en su turno.

 

En el ocaso de la campaña presidencial y con los comicios a la vuelta de la esquina, la crisis de salud por covid-19 fue el aspecto más importante en el encuentro político, en parte porque es uno de los temas que más importan a los electores para decidir a favor de quién sufragarán.

Moderado por Kristen Welker, reportera de la cadena de televisión NBC, el debate –realizado en la Universidad de Belmont, Nashville, Tennessee-- contrastó diametralmente con el primero, que se llevó a cabo en septiembre y donde los candidatos nunca cumplieron con las reglas.

Con un saldo de 8 millones 404 mil 528 personas infectadas en Estados Unidos y 222 mil 997 decesos, el covid-19 fue un aspecto del debate con el que los candidatos intentaron convencer a los electores que voten por ellos.

“Desaparecerá, ya le estamos dando la vuelta, desaparecerá”, insistió Trump, evitando responder porqué acusó de “idiotas” a los epidemiólogos, científicos y médicos como el doctor Anthony Fauci, que asesoran a su gobierno en la lucha contra la pandemia.

Biden se mostró indiferente a las críticas que le hizo Trump sobre su posición de mantener vigentes las restricciones sanitarias y cívicas para contener el contagio, y apuntó que si gana los comicios garantizará una vacuna segura para el próximo año.

“Tenemos que abrir al país, no podemos tener cerrado al país, la gente está perdiendo empleos, se está suicidando… la cura no puede ser peor que la enfermedad”, subrayó Trump, un presidente muy bien portado en comparación con la actitud que mostró en el primer debate.

“¿Qué escondes? ¿Rusia te ha pagado mucho dinero? ¿Qué pasa? Da a conocer tus declaraciones de impuestos si es que no hay corrupción”, le dijo Biden a Trump, al ser cuestionados sobre su relación con países y sus intereses personales con esas naciones.

En este aspecto, Trump afirmó que dará a conocer sus declaraciones tributarias, pero cuando Welker le pidió que diera una fecha para la develación del cumplimiento con su pago de impuestos, se escudó en que esto ha sido muy mal tratado por las autoridades.

“Esto ha venido diciendo desde hace cuatro años, por favor”, atizó Biden contra el magnate, quien se defendió acusando a agencias federales como el FBI y a los políticos demócratas que por décadas, dijo, se han dedicado a espiarlo para destruirlo políticamente.

A sólo 12 días de los comicios presidenciales, la actitud de Trump en el debate respondió a lo que indican las encuestas sobre la tendencia electoral en su país, que por su irreverencia en el primer encuentro y por minimizar el covid-19, ha perdido el respeto de los electores.

Cuestionado sobre la cuenta bancaria “secreta” que tiene en China, el presidente reviró la acusación diciendo que tiene “miles de cuentas en diferentes lugares”, y acusó a su oponente de ser aliado del coloso chino.

El país asiático provocó algunos momentos álgidos entre los dos candidatos, quienes contrastaron en sus políticas sobre cómo manejarían las relaciones comerciales y de inversión con China, y los efectos de esto en los ciudadanos y trabajadores estadunidenses.

Molesto por las limitaciones de tiempo para responder a las preguntas de la moderadora, y los ataques y respuestas de Biden, Trump no pudo ocultar su enojo, pero se resignó a portarse bien para no seguir perdiendo credibilidad entre los electores.

Esto ocurrió en las discusiones sobre las políticas que instrumentarían para contener a Corea del Norte en su desarrollo de un arsenal nuclear, que aunque aparentemente llegó a un acuerdo con Trump, Kim Jong-Un --el líder norcoreano-- sigue adelante en ese tema.

“Si no hubiese sido por mí tuviéramos una guerra nuclear con Corea del Norte”, aseguró el presidente de Estados Unidos, a quien de inmediato Biden le respondió que eso no es verdad.

En materia económica y sobre proyectos de salubridad pública, Biden y Trump chocaron, como se esperaba. El presidente prometió que buscaría ofrecerle a su país la posibilidad de elegir seguros de salud financiados por el gobierno federal, mientras que Biden afirmó que si llega a la presidencia ampliará los subsidios de asistencia médica sin condiciones.

“La salud no es un privilegio, es un derecho”, afirmó el exvicepresidente al responder a la pregunta sobre el argumento de Trump, quien lo acusó de querer instrumentar proyectos socialistas de salubridad pública.

“Es más liberal que Bernie Sanders”, arremetió el ocupante de la Casa Blanca en contra de su contrincante demócrata, quien, de acuerdo con las encuestas sobre la tendencia electoral, aventaja a Trump con unos 10 puntos porcentuales en promedio en preferencia de los electores.

Respecto del estancamiento en el Congreso federal sobre un paquete de subsidios económicos a la población estadunidense que padece las consecuencias económicas negativas por el covid-19, ambos candidatos se lanzaron dardos políticos enfocados a sus partidos.

Trump anotó que el paquete de subsidios está congelado por la oposición demócrata en el Capitolio, encabezada por Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes, y Biden dijo que él mismo ha abogado por la medida, pero los republicanos se oponen a ello debido a sus intereses político-electorales.

Como se esperaba, Trump y Biden se enfrascaron en políticas convexas cuando fueron cuestionados sobre el cambio climático y las diferencias raciales que privan en Estados Unidos, asumiendo ambos la posición tradicional de sus partidos sobre el tema.

“Soy el presidente menos racista”, manifestó Trump, al contestar respecto al descontento social provocado en varias ciudades estadunidenses por el abuso de la fuerza policial sobre integrantes de las minorías étnicas, en especial la afroamericana.

Del tema sobre liderazgo, el mandatario manifestó su deseo de ocupar la presidencia otros cuatro años para concretar la magnificación económica de Estado Unidos.

“El éxito nos unirá, recortaré los impuestos”, dijo Trump en respuesta a la pregunta sobre qué diría los electores que no votarán por ellos y al momento de asumir la presidencia de Estados Unidos, el 21 de enero de 2021.

“Que el país es de ellos, que juntos lograríamos restaurar la credibilidad y mejorar la economía con mayor equidad y la participación de todos”, declaró a su vez el candidato del partido demócrata.