Internacional

"Gracias por todo", dice Evo Morales a AMLO y Marcelo Ebrard

Evo Morales agradeció a AMLO. Marcelo Ebrard y al "pueblo de México" por el apoyo tras el golpe de Estado en Bolivia de noviembre de 2019
jueves, 22 de octubre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El expresidente boliviano Evo Morales, quien se asiló temporalmente en México después de sufrir el golpe de Estado en noviembre de 2019, agradeció este jueves al presidente Andrés Manuel López Obrador, a varios de sus altos funcionarios y al pueblo de México por “todo lo que hicieron por nosotros” durante la crisis política que sacudió el país sudamericano en el último año.

Desde su cuenta de Twitter, el exmandatario boliviano expresó sus agradecimientos a López Obrador, el canciller Marcelo Ebrard Casaubón, al subsecretario Maximiliano Reyes Zúñiga y al pueblo de México, unos días después del triunfo electoral de su delfín político Luis Arce en las elecciones presidenciales que marca la vuelta del Movimiento Al Socialismo (MAS) al poder y el regreso de Morales a su país.

En el momento más álgido del golpe militar, el gobierno mexicano envió un avión militar a Bolivia para traer el presidente derrocado a México, y dio el asilo a él y varios de sus allegados más cercanos en la Embajada de La Paz.

Morales se quedó en el país unas semanas, durante las cuales reorganizó su movimiento –atacado y perseguido por el gobierno golpista- y denunció de manera reiterada el golpe de Estado. Posteriormente, viajó a Argentina.

Aparte, el líder indígena expresó una serie de críticas muy duras contra Luis Almagro, el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y su brazo derecho Manuel González –quienes tuvieron un papel central en el golpe militar-, y advirtió que “presentaremos una denuncia contra ellos ante la Corte Penal Internacional para que sean procesados y juzgados”.

Apenas ayer, el gobierno mexicano asumió también una postura de choque contra Almagro, al que acusó de realizar una gestión “facciosa” en la OEA; también le sugirió “someterse a un proceso de autocrítica a partir de sus acciones en contra de la Carta de la OEA y por lastimar la democracia de Bolivia, para determinar si aún cuenta con la autoridad moral necesaria para encabezar esta organización”.