Covid 19

Aumenta violencia de género y doméstica en América Latina durante la pandemia

Las llamadas a líneas de ayuda para mujeres víctima de agresión aumentó tras la cuarentena, de acuerdo con un análisis del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
martes, 3 de noviembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La violencia de género y doméstica aumentó en América Latina y el Caribe durante la pandemia, de acuerdo con un nuevo análisis del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sobre las llamadas a líneas de ayuda para mujeres maltratadas.

El PNUD recopiló datos mensuales del 2019 y 2020 sobre el volumen de llamadas en Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana Guatemala, México, Paraguay y Perú, y reveló que en todos los países (excepto en República Dominicana) las llamadas aumentaron después de la cuarentena.

En el caso de México, retomó un estudio publicado en mayo por académicos del Tecnológico de Monterrey y la Universidad Anáhuac, que detalla que las llamadas para solicitar ayuda psicológica debido a la violencia de pareja aumentaron en un 100% durante el confinamiento.

El estudio realizado por Adán Silverio-Murillo y José Roberto Balmori de la Miyar, con datos de la línea de ayuda de Línea Mujeres en la Ciudad de México desde febrero y hasta las primeras dos semanas de mayo, también registró una disminución del 100% en las llamadas para solicitar servicios legales relacionados con la violencia de pareja y un impacto nulo de la prohibición de venta de alcohol en llamadas de violencia de pareja. 

Por su parte, Itxaro Arteta publicó en una nota de Animal Político de que los informes de llamadas para reportar violencia de género bajaron de 812 en marzo a 746 en abril de 2020. Sin embargo, el número de llamadas en abril fue tres veces mayor a las 211 registradas en abril de 2019.

El informe del PNUD señaló que, aunque estos datos dan una visión general “es poco probable” que reflejen “la situación real”, ya que las víctimas a menudo no denuncian por vergüenza o miedo a represalias. Además, las restricciones de movilidad y el miedo al contagio hacen más difícil buscar ayuda y las víctimas no pueden llamar a estas líneas si están confinadas en casa con su abusador.

Los niveles más altos de estrés social y económico debido a la pandemia combinados con la movilidad restringida fuera del hogar y el acceso reducido a los servicios, crearon una olla a presión para potenciales abusos en América Latina y el Caribe, donde la violencia de género ya estaba muy extendida antes de la pandemia y donde se han prolongado las estrictas órdenes de permanencia en el hogar, expuso el estudio.

El PNUD detalló que se establecieron 177 medidas en 29 países para abordar la violencia contra las mujeres en el contexto de la pandemia, de las cuales, las más habituales fueron las destinadas a reforzar los servicios (64%) y las dirigidas a la sensibilización y campañas (23%). Como ejemplos mencionó las líneas de ayuda y otros mecanismos de denuncia, respuestas policiales y judiciales, servicios coordinados, albergues y la provisión continua de apoyo psicosocial.

Asimismo, recordó que ha delineado una gama de enfoques que los gobiernos deberían considerar integrar en sus respuestas nacionales a la pandemia y cómo los socios internacionales pueden apoyar estos esfuerzos.

Si bien no existe una solución única ni simple para combatir la “pandemia en la sombra” de la violencia doméstica y de género, el PNUD resaltó que está claro que las respuestas al covid-19 deben integrar una perspectiva de género si se quiere cumplir efectivamente con el objetivo de promover la seguridad todas y todos los ciudadanos.

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